Siempre hay segundas oportunidades

2621 Words

New york 2006 La hora de descanso había llegado para la secundaria privada Arevaz; las dos adolescentes habían comprado su comida para ir a su lugar fuera de la vista de los demás alumnos, pero Ezequiel las detuvo. —Hola —Elizabeth no quería intervenir en los asuntos de la de ojos grises y decidió mantener su boca cerrada por el momento—. Lizandra quiero invitarte a salir hoy por la tarde. —Piérdete —Intento caminar, pero el chico se interpuso en su camino. —Solo será una salida de amigos por supuesto. —Trabajo. —¿Por qué trabajarías? Eres millonaria —Sonreí tratando de agradarle, pero la chica ni siquiera hacia el intento de verlo—. Podemos salir a tomar un helado saliendo de aquí. —No, gracias —Intento esquivar al chico, pero el tomo su mano—. ¡No! (acento general australiano) —

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD