La palabra retumbó tan fuerte en mi cabeza que no paraba de repetirse y hacía eco en mi interior. Embarazada… Embarazada… Dios mío, no podía ser cierto. No iba a mentir diciendo que nunca me había imaginado en esta situación con Aeron pero lo que sí era cierto es que no lo había imaginado en este momento cuando nuestro matrimonio estaba a punto de desmoronarse. Además yo nunca me dejé de cuidar, por ello no estaba completamente convencida de mi embarazo sin embargo ahora ya estaba confirmado. Asher me felicitó y volví a recalcarle que no quería que le dijera a Aeron porque yo misma iba a hacerlo. Me fui de ahí como una estrella fugaz con Lawryn siguiéndome los pasos. —Voy a ser tía —susurró de repente ella ocasionando que mis ojos se llenaran de lágrimas y saliera de mi shock inicia

