Capítulo VI

3516 Words
Suspiré cerrando mis ojos y cuando mi hermano me envió la dirección conduje en silencio a su departamento, necesitaba esto y no estar sola en casa con el recuerdo de que no soy lo suficientemente buena como para estar con Aeron en estos momentos. El departamento de Werian estaba ubicado en una bonita calle donde no transitaba mucha gente, curiosa después de estacionarme miré alrededor sabiendo que mi hermano tenía buen gusto. Pronto capté los autos de Whitney y el de Gens, el esposo de mi hermana mayor Owena y me contuve de entornar los ojos porque o bien Gens le había prestado su auto o mi hermana se trajo a su marido a una reunión estrictamente familiar. Y por el historial de mi hermana creo que es la segunda. Caminé hasta la puerta y tras tocar enseguida se abrió mostrándome el rostro familiar de Lawryn, el dolor de cabeza de la familia pero que a la vez es adorada por todos. Ella curvo su boca en una sonrisa hermosa y rápidamente me atrajo en sus brazos. Feliz de verla correspondí a su abrazo y ambas entramos al departamento. En la sala, la música se escuchaba suave pero las voces escandalosas callaban casi todo el sonido melodioso. En el sofá individual estaba Owena como era de esperarse sobre el regazo de Gens quien no paraba de mirarla embobado con una sonrisa, incluso aunque Owena hablara sobre las mujeres que salían embarazadas y abortaban. Un tema controversial que mi hermana siempre defendía, todo lo contrario a mi hermana Whitney quién argumentaba que su cuerpo era su decisión. — ¡Puedes usar métodos para evitar la concepción, no abortar! —gruñó Wen y Werian rió por la pérdida de los cabales de mi hermana. Decidí que por fin haría acto de presencia o estas dos terminarían matándose. — ¡Hola personas de luz! —saludé burlona imitando a mi hermana Rowena quién se levantó de inmediato y me envolvió en un cálido abrazo pero este no duró demasiado cuando se apartó y me miró con el ceño fruncido. —Tu vibración está baja, ¿Te pasa algo little sunshine? La pregúntame hizo borrar mi sonrisa y la sala se llenó de silencio. Si bien era cierto que todos nos burlamos de Row por sus extrañas prácticas, todos nosotros confiamos que tenía un don para saber las cosas. Aún más cuando algo iba mal con nosotros. Gens le dio un beso a Owena y se levantó, al parecer mi llegada había sido su pase de salida. Antes de salir, al pasar por mi lado dejó un suave beso en mi mejilla, sonriéndome. —Ánimo little sunshine —me dijo intentando hacerme sonreír de nuevo y lo consiguió. Por años Gens había sido el mejor amigo de Rowena, pero su amor por Owena lo había dejado claro desde el primer día cuando Row lo llevó a casa. A todos nos agrada el chico divertido pero mi madre lo odiaba por completo. Le decía a Rowena que no cayera en las garras de ese chico rico, quién no quería nada más que usarla y que de hecho usaba a Row para hacerlo. Ninguno de nosotros creía eso salvo Owina quién al ser tan dulce siempre y de un carácter débil se dejaba llevar por las cosas que Minerva le decía. Owena lo alejo lo más que pudo pero lo inevitable pasó. Entonces Wen supo que lo amaba y le dio una oportunidad, tenían sólo 16 años. A los 21 se casaron y absolutamente nadie ha podido separarlos desde entonces. Hoy tienen 10 años de casados pero aún no habían podido tener hijos. —Es hora del interrogatorio, ponte cómoda —advirtió Lawryn con sorna pero incluso a mí despreocupada hermana podía verle el recelo gracias a mi actitud. Saludé a Whit y a Weri para después ser rechazada por Owena en un sobreprotector abrazo. Estar con mis hermanos siempre me ha gustado a pesar de que todos somos tan distintos. Empezando por Owena. No sé si se trata de que sea la mayor de todos nosotros pero ella siempre ha sido la mamá gallina. No recuerdo ningún momento en el que Owena no haya sido nuestra protectora. Recuerdo un día que Gens llegó furioso porque un chico se metió con Row. Él le reclamó por que ella no lo dejó que hiciera nada, nosotros escuchamos de casualidad y a pesar del carácter dulce de mi hermana Wen, al otro día casi golpeó al chico porque Owena sabía quién era y normalmente molestaba a Rowena. Creo que desde ese día Owena se sintió más segura de sí misma y aunque no había dejado de ser dulce ni cariñosa no dejaba de decir las cosas por temor como antes. Rowena por su parte siempre ha sido tranquila. Pero desde los catorce años, cuando conoció a Pilar la esposa de Andy, su padre, ella conoció la meditación. Se hizo vegana y sabe más sobre plantas, energías y auras más de lo que sabe de chicos. Aunque a estos normalmente los conoce de inmediato al verlos y cuando lo hace termina alejándose porque de alguna manera conoce que no son para ella. Nunca en la vida le hemos conocido un novio aún con sus 30 años, pero si le preguntas dice que lo mejor es lo que pasa. Siento una gran admiración por ella pues parece que nada logra hacerlo enojar ni perder los estribos, lo que no se me da nada bien. Whitney por su parte es la seria de la familia, si ver su sonrisa pide un deseo, eso nunca pasa. Aunque su padre se divorció de mamá y ésta nunca dejó que llevara su apellido. Christopher Kana no se había olvidado de Whit, y había tratado de educarla para hacer una mujer de negocios puesto que él no había tenido otro hijo, Minerva nunca lo diría pero Chris adoraba a su hija. Se podría decir que ha vivido una vida reservada, incluso con sus “novio” nunca ha llevado un chico a la casa, sin embargo sabemos de la existencia de ellos, no por ella, sino por Megan su mejor amiga. Ni siquiera puedo entender como ese par llegaron a ser tan unidas cuando una es como el sol y la otra como la luna. No obstante nunca podría decir que Whit no tenga un corazón, no cuando pudo ver la preocupación mostrándose claramente en sus orbes azules preocupados por lo que me pasa. De hecho, recuerdo que Whitney no era tan callada y fría, pero de eso ya hace mucho tiempo. Creo que el tiempo exacto desde que llegó Gens a casa. Lawryn por otro lado es el tormento de la familia, desde niña ha sido de esa forma. Siempre metida en problemas. Cuando cumplió los 16 formó su personalidad y decidió que le importaba una mierda lo que dijeran los demás, siempre hacia lo que le daba la gana y si era para llevarle la contraria a Minerva mucho mejor. Normalmente se vestía de cuero y de n***o, no es que fuera parte de una secta, aunque a veces los dudamos. Adoraba el arte y para qué negarlo es muy buena en ello, creo que eso lo heredó de papá quién es un pintor francés. También era una fanática de la meditación como Row aunque normalmente se burlara de esta, solo para molestarla. Werian por otra parte era el fuckboy de su universidad y siempre habla con la verdad, es un chico lindo y sexy, solo repito lo que dicen las chicas que traía casa, sin embargo es tan dulce y sobreprotector con nosotras en cada momento, es la adoración de mi madre (y de cada una de nosotras en secreto), además de Lawryn, para nadie es un secreto, aunque a ésta siempre le gusta retarla. Mi hermano siempre está sonriendo y es cariñoso, aunque detesta a cualquiera que respire sobre nosotros. Weri, cómo odia que lo llamen también es un gran deportista pero lo que realmente le gusta es la lucha. Nos mantiene con el corazón en la boca porque a veces va a peleas clandestinas, donde alega que no se enfrenta sin embargo no estamos tan seguras. De todos Soy la más fiestera y mamá pensaba que iba a salir embarazada en cuanto viera mi primera menstruación, por ello solía amenazarme, le irritada que fuera tan atrevida pero nunca me importaron sus gritos. Pese a escandalosa insistencia apenas tuve dos novios, sin embargo ninguno me había importado tanto como Aeron. —Te quedaste muda belleza ¿Quieres decirnos porque está reunión precipitada de hermanos? —insistió Owena. Y suspiré tras sentarme entre Owena y Whitney. — ¿Por qué los extrañaba? Whitney entornó los ojos y Lawryn bufó por lo bajo. Pero Werian se levantó enojado sin apartar la mirada de mí. — ¡Si ese bastardo pretencioso te hizo algo...! —Weri, Aeron no es pretencioso y además no me hizo nada... Que yo sepa. Lawryn pues un brazo sobre el hombro de Werian e hizo que me sentara. —Calma little brother, vamos a ver lo que Law tiene para decir. — ¿Otra vez ando pensando en eso? —preguntó Wen. — ¿Cómo que otra vez? ¿Dónde se vieron ustedes? —preguntó Lawryn. —Hace dos días con mamá. —Reunión de mujeres casadas —soltó Whitney sin humor y yo fruncí el ceño. —No seas boba Whit, solo nos encontramos y ya —soltó Owena. —El punto es que creo que Aeron me está siendo infiel. —Voy a matar a ese bastardo, te lo dije, tu eres mucho más de lo que él puede manejar. —No estoy segura Werian y yo no soy lo mejor del mundo, soy perfecta para Aeron. —Si hermano, sólo porque se casó con tu compañera de fiestas no quiere decir que te la hayas robado por completo —se burló Lawryn. —Si son el uno para el otro ¿Qué te hizo convocar esta reunión? —preguntó Whitney. —Es que... Siento que de alguna manera lo estoy perdiendo, que todos ven las diferencias entre nosotros. — ¡Qué te importe una mierda lo que los demás ven Law! Ustedes son hermosos juntos, Aeron te ama, te lo repito —dijo Owena. —Esta vez voy a coincidir con Wen, Aeron te ama, Weri, Gens y Aeron son los únicos hombres en los que confío. »Aunque a veces dudo de Weri. Él aludido entornó los ojos enseguida. —No voy a permitir que sufras por esa estupidez, voy a hablar con él... — ¡Alto, caballo! ¿Qué le vas a decir? —preguntó Lawryn arqueando una ceja. —Seguro quiere arreglar las cosas con los puños, como siempre. No entiendo porque mamá dice que en él es en el único que debemos confiar, si es igual de Playboy y violento que todos —bufó Whitney. —Porque es el único que no nos puede follar —soltó Lawryn como cosa obvia. —No utilices la palabra con F sobre ustedes —dijo Werian y todos entornaron los ojos. — ¡Bueno, ya! Se están desviando del tema, lo que Law necesita es que le demos amor —dijo Owena abrazándome. Lawryn por su parte se burló de ello. —La meditación y la piedra de turmalina negra sirve para eliminar los pensamientos negativos... —Lo que mi querida hermana necesita es ¡Fiesta! Lawri era la reina de las fiestas... —exclamó Lawryn. —Hasta que se casó con el rey del aburrimiento —refutó Werian. —Yo no creo que... —fue a protestar Whitney pero Werian le dio volumen a la radio de inmediato cortando su protesta y haciéndome reír. — ¡Imagino que tienes cerveza, Weri! —gritó Lawryn sobre la música y Owena me invitó a bailar subiendo me ánimo de inmediato. Dos horas después estábamos todos bailando y riendo como si antes no me hubiera sentido horrible porque Aeron no me llevó con él. No le dije a los chicos porque Werian buscaría problemas y es lo que menos quiero. Mi hermano odia a todos los hombres que nos miren así que nunca aceptará que una de nosotras esté casada. Tomé la cerveza que me ofrecía Lawryn y la tomé bailando con Werian. La puerta sonó y Whitney fue abrirla dejando entrar a Minerva quién nos miró ofendida. —De modo qué hicieron una fiesta y no me dijeron. Werian sonrió y se acercó a abrazar a mamá como si nada hubiera pasado. — ¡Hola mamá! Acto seguido esta frunció el ceño pero no demasiado lo que era evidente para nosotros, Weri siempre se la ganaba. —Estás borracho Weri —señaló. — ¡Claro que no! —Ma ¿Quieres una cerveza? —preguntó Lawryn llamando su atención. —No, vine a ver que todo estuviera en orden —de pronto su mirada se posó en mí de forma curiosa y supe a continuación qué iba a decirme—. Tu marido está buscándote como loco, me ha llamado más de 7 veces, es irritante. Mis alarmas encendieron enseguida. Hace dos horas le había pedido a los chicos que apagaran sus teléfonos por si acaso Aeron los llamaba. No quería que supiera dónde estaba. No quería verlo ahora y mucho menos cuando estaba borracha y no pudiera controlar mi lengua. —No le dijiste donde estaba ¿No? Ella sonrió con malicia aromonizando más su bonito rostro. —Obviamente no bebé, supuse que estabas aquí, pero vivo para hacer sufrir a los hombres. Entorné los ojos y fui por otra cerveza y cuando di un sorvo a esta sentí ganas de vomitar, había llegado a mi límite. Rápidamente fui al baño a descargar todo y pronto sentí una presencia detrás de mí. Lavé mi boca sin voltear a ver cuál de mis hermanos había entrado en el baño. — ¿Me pasas la toalla Row? —pregunté creyendo que era Rowena quien siempre está pendiente de todos nosotros cuando bebemos de más. Enseguida me la pasó y cuando volteé me quedé en blanco. Ahí, justo frente a mí estaba un enojado Aeron. Tomé aire silenciosamente y espeté. — ¿Qué haces aquí? Mi pregunta pareció verlo enojado muchísimo, cosa rara en Aeron quien siempre me sonreía. — ¿Qué hago aquí? ¡Venir por mi esposa! La cual no me contesta el teléfono. —No debiste venir Aeron, es una reunión familiar, no estás invitado —repuse y él frunció los labios. Acto seguido pasé por su lado yendo a la sala con los chicos pero Aeron me detuvo del brazo. — ¿Eso qué quiere decir? ¿No soy yo tu familia? — ¿Me lo preguntas o te lo estás preguntando? No sé quién te dio la dirección de Weri pero no te quiero aquí, la reunión de hermanos es intocable. — ¡¿Estás bebiendo?! —gruñó él como si hubiera cometido un pecado. Y realmente yo no tenía tiempo para esto. Le di la espalda volviendo a caminar y de pronto Aeron me cargó en sus brazos haciéndome gritar. — ¡¿Qué te pasa?! —Nos vamos a casa —dijo con simpleza y me enfadé. Él no tenía derecho. — ¡Bájame Aeron! —No. — ¡Bájala! —gruñó Werian interponiendo su cuerpo en la puerta de la salida. Sin embargo Aeron no se intimidó ni un poco pese a la contextura de mi hermano quien era un poco más musculoso que él. —Es mi esposa —gruñó. — ¡Pero no tu prisionera, bájala ya! Suspiré profundamente intentando calmar mi irá y pensar objetivamente. Sino intervenía ambos iban a golpearse y no es lo que quiero, así que le dije a Werian que me iba con él. A regañadientes Werian se hizo a un lado sin dejar de mirar fulminante a Aeron y luego de despedirme de los chicos nos fuimos. Aeron me depositó en el asiento de copiloto asegurando mi cinturón de seguridad. —Lawri... —Ni quiero hablar. — ¡No entiendo! ¡Estábamos bien! —Hasta que me dejaste en casa sola. Él me miró frustrado antes de responder. —Tenía que ir Lawri, se trata de mi madre. — ¿Y por qué estaba tu secretaria allá en vez de yo? ¡Soy tu esposa! ¡Tu jodida familia aunque a tu madre se le retuerza todo por ello! —estallé finalmente y Aeron se quedó en silencio por unos segundos haciéndome sentir estúpida. — ¿Estás celosa? —preguntó finalmente y quise golpearlo. —No cambies el tema. —Érika es hija de una amiga de mi madre, ella le simpatiza mucho. Esto me hizo enfurecer aún más. —De modo que una amiga de tu madre tiene más derecho que su nuera —solté tóxica—. Te hubieras casado con ella. Aeron me miró como si no creyera que estaba diciendo esas palabras antes de que por su rostro se deslizara una maravillosa sonrisa que iluminó toda su expresión. — ¡No puedo creer que estes celosa! Me casé contigo porque te amo Law, siempre. Entonces se inclinó y me besó devastadoramente como siempre lo hacía mientras mi corazón daba un vuelco por sus palabras. ¿Sería cierto? —Quiero ir a casa, date la vuelta —reclamé todavía molesta. Me crucé de brazos esperando que me llevará a casa de Minerva. —Tu casa es donde yo esté —espetó. Y yo me mordí el labio para no sonreír como una idiota, desvié mi mirada a la ventana como si no me hubiera afectado sus palabras. Pronto mis párpados se sintieron pesados. Y la oscuridad se llevó todo de mí, sin embargo, no mis dudas. A la mañana siguiente tuve que levantarme para correr al baño y vomitar. Las náuseas no se habían detenido. — ¿Por qué no has ido a trabajar? —le pregunté a Aeron al bajar las escaleras y encontrarlo en la cocina desayunando con Jasmine y Mina, su madre. De pronto todos lo ojos estuvieron sobre mí como si buscaran algo y no tenía ni idea. — ¿Está bien, señora? —preguntó Mina y yo fruncí el ceño. ¿Tan mal me veía? *Cursiva* —Estoy bien Mina. —Entonces siéntese a comer, ya le traigo el desayuno. Mina fue por la comida y yo me senté al lado de Aeron saludando a Jasmine. — ¿Entonces? ¿Por qué no fuiste a trabajar? Aeron me miró intensamente, rápido desvié mi mirada de él a Jasmine pero la traidora ya se está escabullendo. —Pensé que dormías, me quedé para cuidarte. Enseguida fruncí el ceño. —Lo que me recuerda a ¿Por qué estabas bebiendo? Arqueé una ceja mirándolo con seriedad. — ¿Tengo que pedir permiso? Aeron iba a decir algo sin embargo Mina colocó la comida frente mí y al mirarla me golpearon las náuseas otra vez y me levanté corriendo en dirección al baño donde vomité otra vez. —Maldita resaca —gruñí después de lavarme la boca. Aeron que había venido detrás de mí murmuró algo que no entendí. —Vuelve a la cama sirena, voy por algo que te haga sentir mejor. —No, solo es una resaca, ni siquiera debería estar aquí —refuté—. Soy una pésima asistente. Caminé apartándome de él pero de repente me mareé ocasionando que casi me cayera sin embargo Aeron rápidamente me detuvo. Atontada alcé mi cara hacia él quien me observaba como si quisiera decir algo. —A la cama, ahora —demandó con una sexy voz. Y sin más me llevó en brazos. No entendí la causa de mi malestar porque realmente ayer no había debido tanto como para tener resaca. Estuve dándole vueltas al asunto cuando Aeron llegó con un desayuno totalmente diferente al anterior. Mi apetito despertó enseguida. — ¿Qué le pasó a tu mamá? —pregunté una vez que empecé a comer y él se sentó a mi lado. —Ella... Está embarazada. — ¡¿Qué?! ¡A su edad! —Nadie sabe lo que pasó, mi mamá lo estuvo intentando por años después de que yo naciera, por eso prácticamente crió a Ángeles. Según los doctores ya no podía tener más niños. Aún atontada por la noticia le pregunté burlona. — ¿Qué se siente tener un hermanito a tu edad? Aeron me miró con el ceño fruncido haciéndose el ofendido. — ¿Cómo que a esta edad? ¿Me estás llamando viejo? —Definitivamente lo estoy haciendo —respondí con sorna antes de que él viniera a atacarme con cosquillas. — ¡Ya! ¡Basta! —chillé riendo. No supe en qué momento quedó encima de mí pero allí estábamos los dos mirándonos fijamente. —Aeron... —susurré. Él acarició mi mejilla mirándome íntimamente. —Eres tan bonita —susurró él de vuelta haciéndome estremecer. Él era el único que lograba estos sentimientos en mi interior. Lo amaba, y es por eso que temía tanto perderlo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD