Adeline Las horas pasaron volando y cuando menos me lo esperaba, el momento de marcharnos había llegado. Luego de despedirnos de los invitados en general, agradeciendoles por su presencia en ese día tan especial, me escapé unos minutos para cambiarme. Además del vestido de novia, tenía uno parecido pero en versión corta, cómoda y casual, pero delicado y bonito. Cuando estuve lista volví a bajar y junto a Sebastian nos despedimos de nuestros respectivos hermanos. —Voy a extrañarte tanto, Addie —confesó Serena formando un puchero con sus labios mientras avanzaba hacia mí para envolverme entre sus brazos—. Que no se te olvide que me debes una respuesta eh —advirtió. —Lo sé, lo sé —suspiré. Se refería a la respuesta que no pude darle respecto a su pregunta sobre si sentía algo por Sebast

