Narra Abi. Mis noches no han sido tan tranquilas, desde aquel día, y no es que me esté quejando, pero en este momento voy a la universidad con mis pensamientos puesto en ese hombre que tengo como mate, pues aún siento su boca, su aliento, sobre mi piel, de solo pensar en eso mi piel se eriza por completo. Despabilo mis pensamientos, cuando Addison y yo llegamos a las puertas de la universidad y sobre todo al darme cuenta que Addison me esta hablando. — Abi. ¿Escuchaste lo que te dije? — pregunta y niego con la cabeza. — No se, te noto algo rara. Hm... ¿Qué podría ser? — se pregunta así misma, y pone una de sus manos en su barbilla, mientras que con su dedo se da golpecitos, observándome detenidamente. — Oh, puede ser que tu y el alfa, por fin... — dice y yo asiento con la cabeza antes

