Capítulo seis

2520 Words
Anoche ya no quice molestar a mi hermana, recordar su mirada de decepción al darce cuenta que siempre ha tenido a alguien que la cuida me partió el alma. Tal vez mi luna tenga razón, debo confiar más en ella y como Abi ha dicho ya no es una niña y debo aprender a aceptarlo. Aunque también no se que haré el día que ella encuentre a su mate, espero que eso no sea pronto ella todavía es muy pequeña para que eso suceda. Si ya se que ella va hacer su vida algún día, pero la conozco demasiado y se que quiere continuar con sus estudios, es por eso que mi madre ya la inscribió a la universidad de la manada, por suerte y como es una chica muy estudiosa los maestros respetaron sus materias, así qu no comenzará de cero. Aunque eso signifique que no la tenga aquí conmigo, después de todo creo que estará mejor con nuestra madre. Toco la puerta de la habitación de mi hermana y esta es abierta de inmediato, sale mi hermana pero no me dirije la palabra. — Abi por favor, quiero hablar contigo. — digo, pero conozco demasiado a mi hermana, ella puede ser un amor, pero cuando se enoja, hasta el diablo le tiene miedo. Ella no detiene su paso y yo la alcanzo tomándola del brazo. — Sueltame. — dice más que molesta, pero trata de calmarse. — Abi por favor. — suplico de nuevo. Ella suspira pero no me mira. — Jason, ayer desgaste en claro que no confías en mi, para ti siempre seré una niña, y eso me molesta, pero en fin tu mismo lo dijiste eres mi hermano no, debo obedecerte, así que has lo que quieras pero ya déjame en paz. — dice soltandose de mi agarre, dejándome con un nudo en la garganta. Golpeó la pared con mi puño, lleno de frustración, lo último que quiero es que ella piense que no confío en ella, pero es que si la mande a seguir era solo para asegurar su seguridad. ¡MALDICIÓN QUE FUE LO QUE HICE! — Jason cálmate, déjame hablar con ella. — dice mi mate trayendo consigo la calma en mi, al escuchar sus palabras. — Deja que hable con ella y le explique un poco de tu actuar, estoy segura que lo entenderá y lo que paso ayer quedará en el pasado. — asiento ante las palabras de mi mate, ella me da un lijero beso en los labios y va tras mi hermana. Solo espero que mi hermana me comprenda el motivo del porqué hago las cosas, que entienda que para mi loas importante es su seguridad, ya que ese fue el deseo de mi padre, que cuidara de ella, con mi vida si era necesario y eso haré. Narra Abi. Después de haber desayunado, en la habitación, estoy lista para salir, en la mañana me dijo Bleir que me quería llevar a un lugar. Y tambie que quería hablar conmigo, supongo que es lo que me quiere decir, pero bueno escucharé lo que me diga y espero que convenza al troglodita de mi hermano a que me diga las cosas, y si no lo hace créanme que lo haré por mi propia cuenta. Estoy apunto de salir de la habitación, cuando tocan la puerta. No es difícil saber quien es, en estas pocas semanas me he dado cuenta de muchas cosa y con ayuda de mi loba he aprendido unas cuantas. Abro la puerta de inmediato, veo a mi hermano, pero no le hago caso, estoy molesta si, porque todavía me quiere tratar como una niña, aún no quiere decirme porque rayos me quiere tener tan vigilada, tal vez si me dijera las razones, yo no buscaría problemas o yo que se. Salgo de la habitación sin prestarle atención, me dice que quiere hablar conmigo, pero yo no quiero hacerlo, así que sigo mi camino, hasta que siento que toma mi brazo, no ejerce mucha presión, pero su agarre es fuerte. Intento soltarme, pero es en vano. Me dice que quiere hablar conmigo, pero yo creo que anoche quedó todo claro. Le digo que el nunca confiara en mi, que todavía cree que soy una niña y así como me dijo que el es mi hermano mayo y debo de obedecer le lo, haré, per no por hoy, hoy es mi último día aquí, así que lo disfrutaré, mañana me iré muy temprano, así que quiero disfrutar un día de chicas como dijo Addison. Me suelto de su agarre, sin dejarlo decir algo más y voy a la estancia a esperar a mi cuñada. > Él esta triste. mensiona mi loba y yo suspiro. — Él se lo busco. — le respondo cortando la conexión, antes de que me empiece a decir de cosas. Unos minutos después aparece Bleir, sonríe al vernos y baja con total elegancia las escaleras. — Bien chicas andando. — dice cuando llega al pie de ella y camina delante de nosotras. Addison y yo la seguimos, subimos al auto y ella le dice al chófer a donde ir. Las tres vamos en total silencio, yo pensando en mi hermano, sopesando el motivo del porque no me quiere decir nada y prefiere mantenerme al margen de ello, cuando prefiere recurrir mandarme a seguir y ponerme niñeras para que me cuiden. Si se a la perfección como soy, pero también se que si el me dijera los motivos del porque me tengo que cuidar, créanme que no lo dudaría, porque si, no voy a negar que ayer al mirarme en el bosque su mirada estaba llena de miedo. — Hemos llegado. — anuncia mi cuñada, sacándome de mis pensamientos, es ahí cuando me doy cuanta que el auto ya está estacionado. — ¿Qué es aquí? — pregunte llena de curiosidad al ver una casa muy bonita, con un hermoso jardín al frente, muy perfectamente cuidado. — Siganme, conoceran a alguien. — dice mi cuñada sonriente. Ambas vamos de tras de ella. Toca la puerta y está es abierta en un segundo, por una anciana que al vernos, nos sonríe. — Pasen, ya las estaba esperando. — dice la anciana alegremente. Mi cuñada entra y nosotras la seguimos. — Supongo que ella es la hermana del aplha ¿No es así? — pregunta la anciana, mirándome a mi, pero haciéndole la pregunta a mi cuñada. — Así es abuela, estas en lo cierto. — Es innegable. — dice ella y yo frunzo el ceño. — ella es el vivo retrato de la antigua luna. —¿puedo? — pregunta. Y es cuando me doy cuenta que ya esta frente a mi. Le doy mi mano, ya que eso es lo que me pide, ella la toma y veo como sus ojos cambian de color, mi mano se siente caliente pues ella me trasmite ese calor y me lleno de miedo al ver como arquea la espalda apunto de derrumbarse. Ella me suelta bruscamente, todo paso tan rápido y debo confesar que caundo ella caía para mí fue como en cámara lenta — abuela. — grita mi cuñada, sacándome de mi aturdimiento y corre hacia ella. — ¿Te encuentras bien abuela? — pregunta mi cuñada preocupada y la anciana asiente. Se dirije a mi y toma mi mano de nuevo. — Mi niña, vas a atravesar por muchas cosas, en tu interior hay una fuerza y solo tu podrás decidir si será para bien o para mal, me gustaría decirte más, pero no me es posible no pude ver más allá, de lo que si estoy segura es que eres muy fuerte, todo aquel que ose meterse contigo se arrepentirá. — me quedo muda, ante las palabras de la anciana. — Me gustaría ser de más ayuda mi querida luna, pero no me es posible, utilice una gran cantidad de magia y ahora me siento cansada, si gustan pueden quedarse un rato más yo iré a descansar, mis ayudantes sirvieran lo que ustedes gusten. — mi cuñada asiente y es ahí donde me doy cuenta de aquellas pequeñas personitas que acompañan a la anciana. No digo nada, aún a pesar de saber que lo sobrenatural existe y más a mi pasar que yo misma soy prueba de ello, me sigo sorprendido con cada cosa que descubro. La ansían a se retira, mi cuñada me mira y toma mis manos. — Abi, se que nada de esto ha sido sencillo para ti, hay cosas muchas cosas que debes saber, ya te enfrentaste a tu transformación, ya enfrentaste a los vampiros, sabes ya que magos y brujas existen, todo lo que llegates a leer en los cuentos son ciertos, poco a poco lo hiras descubriendo, así que no te apures quiero que sepas que, cualquier duda que tengas yo con gusto te la explicaré. — le regalo una media sonrisa, ahora me doy cuanta que tengo mucho que aprender de este mundo, si hay brujas magos, vampiros y hombres lobo, supongo que hay mucho más que descubrir — Gracias Bleir. — le digo y ella acomoda un mechón de mi cabello detrás de mi oreja. — Puesdes contar conmigo, para lo que necesites, considerarme como tu hermana. Bien es hora de irnos, tu hermano quiere hablar contigo, y debes hacerlo. — hago un gesto al escucharla y ella sonríe. — Eres igual a tu hermano, hacen los mismos gestos cuando algo no les gusta cuñada, él ayer se sobrepasó lo reconozco, pero debes entenderlo, para él nada es más importante que su familia, y tú eres su hermana menor, estaba aterrado cuando descubrió que no estabas en la mansión, casi se vuelve loco, pero te seré sincera en todo este tiempo que llevo corpartiendo con él, jamás, jamás había visto esa mirada de terror con la que llegó anoche, el temió perderte, eres lo más preciado para él. — dice y yo niego. — Tú eres lo más preciado para él. — respondo — tú eres su otra mitad, se que si le faltas tú, él no sería el mismo. — ella asiente, pero niega al mismo tiempo. — Soy su mate si, pero tú eres su hermana, eres su sangre y créeme que él seria capaz de quemar al mundo entero si algo te pasa, tengo claro que él debe confiar más en ti, debería decirte las cosas y no tratar de mantenerte en una borbuja, por eso quiero que en cuanto lleguemos a casa hablen y si él no te dice nada, créeme que yo misma le patear el trasero por ti. — Susprio, yo también amo a mi hermano y no se lo que haría si alguien le hace algo, pero si me molesta que me quiera tener en una borbuja, que al final de todo se puede romper, creo que es mejor saber a lo que me enfrento y prepararme. — Está bien, hablaré con él, pero juro que si no me dice nada o intenta jugar conmigo no le hablaré por el resto de mi vida. — trato de ser convincente, pues dudo que yo haga eso, es mi hermano y lo amo demasiado aunque haya veces que quiero matarlo. Ella asiente y después salimos de ahí. Antes de regresar a la mansión, fuimos a algunas tiendas, tenía que comprarle algo a mi madre, así que nos pasamos casi todo el día en la calle, llegamos a la mansión a la anochecer, para mi mala suerte no pude hablar con mi hermano, pues él se encontraba ocupado en una reunión, Bleir me dijo que mañana mi hermano hablaría conmigo y yo de verdad lo espero. Son las seis de la mañana, no supe a qué hora me quede dormida anoche, pues las palabras de aquella anciana atormentaron mi mente por un rato, hasta que el propio cansancio me venció. Me alistó para irme, pongo mi ropa deportiva, ya que pedí que nos transportarán a campo de entrenamiento de la manada, así que solo espero poder hablar con Jason, solucionar todo y saber a que me enfrento. Salgo de la habitación con mi maleta en mano, bajo a la sala, donde la foto de nuestros padres me reciben, es extraño, siento que los ojos de la mujer que me trajo al mundo los he visto en algún lado, solo que no me explico en donde, me quedo viendo fijamente el retrato, para tratar de recordar donde los he visto, pero no lo logro, pues mi concentración se ve interrumpida por mi hermano. —sigo insistiendo que te pareces mucho a mamá. — dice llegando a mi lado y yo sonrió de medio lado. Yo sigo atenta a ese retrato, tal vez Jason tiene razón, pero por lo visto él es el único que se parece a nuestro padre. — Abi, quiero disculparme por lo de ayer... — negué con la cabeza interrumpiendolo. —Yo quiero pedirte una disculpa, no debí llevarte la contraria antier, se que te preocupas por mi, y también se que todo lo que haces lo haces mi bien, pero Jason, ya soy mayor de edad y debes confiar en mi, puedes decirme a que le temes o a que es lo que me voy a enfrentar, para así prepararmeas y no bajar la guardia. — digo y el suspira, yo lo miro esperando que vea la sinceridad con la que le hablo, porque juro que haré todo lo que me diga si el confía en mi y me dice de que me protege. — Es complicado Abigail, es mejor que te mantengas al margen de todo y solo déjame hacer mi trabajo, que es cuidar de ti, nuestros padres te confiaron a mi, y cumpliré hasta el último día de mi vida. — creo que a este punto, estoy pensando que mi hermano nunca me dirá nada. — De acuerdo Jason, si así lo quieres está bien, no me digas nada, yo misma lo averiguare, me queda claro que no confías y nunca confiaras en mi, será mejor que me vaya y creo que lo mejor será quedarme con mi madre, prefiero eso mil veces que estar contigo. — levanto mi maleta y la pongo en mi hombro, él no dice nada y yo salgo de la sala, tengo coraje no lo voy a negar, pero no quiero estar cerca de él, más a sabiendas que no confía en mi. — Abi espera. — dice pero no hago caso y camino hacia mi amiga que me espera. — Nos vemos Bleir, fue un placer compartir tiempo contigo. — le digo, dándole un abrazo, tratando de ocultar mi enojo, pero al parecer no lo pude hacer ya que ella frunce ligeramente su ceño. — Ten por seguro que hablaré con tu hermano Abi, tu tranquila — dice ella, regalándome una sonrisa, yo solo asiento y cuando Jason llega hasta donde estamos. Addison y yo entramos al portal que nos dejara en el campo de entrenamiento. No se que haré, ni como lo haré, pero tengo que encontrar ena forma de saber que es lo que Jason me quiere ocultar.
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