A mi antojo

1279 Words
Robert. La música a alto volumen, las mujeres bailando en la barra, la copa en la mano izquierda y en la derecha un habano; pero sobre todo los negocios que no pueden faltar en mi mesa; este es mi vivir día tras día en uno y otro bar. Como siempre me encuentro con Leo, quien es mi socio desde hace un buen tiempo atrás, al igual que con Jake, quien al ser mi amigo, también se encarga de llevar mis cuentas más que claras y siempre trata de no equivocarse ni en lo más mínimo, obviamente no podía faltar Dylan, mi único e inseparable hermano, somos tan unidos que solo nos separamos en situaciones forzadas. Hoy me he tenido que ocupar de hacer presencia en este lugar, debido a que uno de mis colegas se está queriendo pasar de astuto conmigo, así que una pequeña visita estoy más que seguro que le llegara a hacerle entender que eso está mal. Nadie se atreve a burlarse de mí, y de ello muchas personas pueden dar testimonio y los que no se encuentran con vida lo hacen sus familiares que aun los lloran; una de las pocas cosas que más disfruto es estar en medio de este ambiente, me hace sentir que me encuentro activo en mis negocios y en los momentos en que me encuentro alejado de estos lugares es porque estoy con mi hermano en el gym o estamos con Max, mi hijo de veinte años que estudia administración de empresas. MAx es un buen muchacho, y todo lo que más quiero para su vida es que se mantenga lejos de mis negocios, sería lo último que llegara a permitir, asi como disfruto del dinero y poder así mismo debo estar alerta con mis enemigos, que en cualquier momento pueden tratar de quitarme el poder, así que siempre debo de estar muy alerta y bien protegido, sin hablar de la policía, a quienes debo darle una buena suma mensual para que pongan sus mirada hacia otros lados y me dejen mis negocios tranquilos. Lastimosamente con mi hijo no vivimos juntos, todo debido a que Grace, su mamá, quien no ha hecho otra cosa más que estar pendiente de sus pasarelas; a pesar de que soy un hombre bastante respetado, ella siempre me llevo la contraria y aún lo sigue haciendo, así que debido a ello nos separamos, además que tenia varias sospechas de que ella me engañaba con diferentes hombres, cosa que hasta el momento no he llegado a comprobar, a pesar de que me he enterado que se encuentra saliendo con un tipo, siento que ya no vale la pena ensuciarse las manos con esas personas. La realidad es que ya entre ella y yo no hay ningún tipo de relación. En esta noche nos encontramos celebrando que hemos conquistado una empresa más, claro esta que ha sido gracias a una buena mujer quien nos ayudó con la información precisa para poder lograr esta gran hazaña, por lo visto con mi astucia y la ayuda de mi contador nunca me hará falta el dinero; con el pasar de los días la cantidad de dinero aumenta sin detenerse. Lo que más me gusta de este nuevo negocio, es que voy a poder tener bajo mi control a una mujer que me tiene loco últimamente, bastante rebelde y caprichosa, pero que seguramente conmigo se doblegará. Hemos ido creciendo desenfrenadamente en este país y lógicamente para pasar por debajo de los radares de la ley para evitar que nos tomen presos, soy ante la sociedad y los negocios algo así como un respetado y muy conocido empresario, lo cual me ha facilitado de sobremanera llevar toda mi vida muy tranquilamente, tengo suficientes casas en este país y en el exterior, autos por montones y solo último modelos, pues no puedo negar que las mujeres me caen de a monton, pero solo las utilizo para satisfacer mis necesidades, obviamente no me interesa tener algún tipo de relación con nadie después de lo que tuve que pasar con mi ex esposa. Me mantengo alejado lo máximo posible para no enredarme sentimental de algunas de ellas, claro está que por complacerme siempre les doy una excelente suma, la cual ninguna mujer la reprocharía. Mis gustos son de alto nivel desde luego son solo modelos y actrices muy famosas, de lo contrario ni siquiera pongo mi atención en ellas; en cuanto a ese punto admito que soy bastante estricto y arrogante, luego de mi separación llegue a la conclusión de que el placer me lo podía dar el dinero y vaya que sí lo ha logrado, el corazón solo lo uso para bombear sangre y que no se involucre en nada más. Me senté muy tranquilamente disfrutando de la vista, viendo como menean su espléndido cuerpo aquellas mujeres en ese tubo soy interrumpido por mi hermano, mi socio, y el contador; quienes traen en sus caras una sonrisa de oreja a oreja, debido a que acaban de regresar del interior de este lugar donde hay unos pequeños cuartos con mujeres en su interior, las cuales son capaces de cumplir sus necesidades a cambio de dinero, a las cuales por obvias razones no me gusta frecuentar, pero ellos no pierden ni una sola oportunidad. En el pasado hemos hablado de ello y me han dicho uno a uno la misma respuesta unánime de que todo se debe a que en cualquier momento pueden llegar a caer presos y allí dentro no podrán tener lo que por el momento les es demasiado fácil de obtener y en parte tienen razón y les entiendo a la brevedad, pero en mi caso soy más selectivo; Leo levantó la mano y pide que se acerque la mesera. —Hola cariño —le dice siendo bastante coqueto con ella—. Por favor podrías traernos otra botella y que sea lo más rápido posible. —La mesera se da vuelta y él no pierde la oportunidad para darle una buena nalgada, es un atrevido, ya anteriormente se lo han hecho saber. —Vaya que eres un confianzudo —le dice Dylan, mientras lo mira con una sonrisa. —Dylan tiene razón — agregó Jake poniendo su mirada fija en él. —Que tiene de malo, es mi noche de celebración, y si no puedo hacerlo hoy, no se sabe si habrá un mañana, para más que sea poder soñar con que lo estoy haciendo. —A pesar de todo esta respuesta que les estaba dando él era muy cierta y más en este tipo de negocios. —¡Ya basta!, —exclamé con un tono de voz firme—. Estamos reunidos para celebrar, no para entrar en discusiones entre nosotros, así que las diferencias déjenlas para otro día y de preferencia que no sea en mi presencia; aprovecho para preguntar a ustedes dos. —De inmediato Leo y Jake se ponen alerta—. Sí ustedes dos, ya que estamos frente a frente como les fue con el soplón, que gracias a él perdí mi mercancía, no me duele perder tanto, solo que me gusta ajustar las cuentas y que no queden cabos sueltos, o es que les quedó grande dar con ese entrometido. —Ellos llevan sus miradas el uno al otro y ninguno da respuesta, así que giré la cabeza y pongo la mirada fija en el contador. Levanté mi mano y llevé el habano a mi boca, luego les rosé sus caras con el humo, en espera de una simple respuesta. Al no obtenerla, saqué mi arma y di un disparo al aire, me llena de frustración ver que las cosas no se hacen como las digo.
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