Estuve llamando a Jennifer toda la puta noche. No obtuve respuesta, claramente. El puto aparato está apagado. No me necesita, ella no me necesita; eso fue lo que me dijo y no pensé que me iba a sorprender tanto. Soy un completo idiota, creí que si la alejaba de mí no le iba a pasar nada, creí que le dolería o le molestaría, pero que lo tomaría como una muestra de lo que estoy empezando a sentir por ella, de todo lo que estoy sintiendo por ella. Me equivoqué, le dolió y mucho y ahora marcó una línea, una línea muy gruesa entre nosotros, una línea que ni con todo el ejercito del mundo podré cruzar. "Pues acostúmbrate porque yo no te necesito, Damián" eso me dolió. Lo admito, supo decirme justo lo indicado para hacer que me sintiera como ella se debió sentir. No le contesté el teléfono en

