21. Sobre mi cadáver POV Stella —Claudio, ya estoy cansada. Me detengo frente al espejo de la última boutique y observo mi reflejo como si fuera el de otra mujer. Una que no reconozco del todo. Una con un vestido de seda color marfil, tacones que parecen diseñados para torturar pies humanos y una expresión que oscila entre el agotamiento y la incredulidad. Giro el rostro hacia el asistente de Magnus, esperando encontrar en él una señal de compasión. Una tregua. Me ha acompañado a todas las tiendas de lujo de la ciudad. A cada boutique, cada joyería, cada salón donde el aire huele a perfumes caros y promesas vacías. Y en cada uno de esos lugares ha repetido la misma frase: “Lo tomamos.” Sin discutir precios. Sin preguntar tallas. Sin vacilar. Como si el dinero fuera solo un detalle me

