Capítulo 13: Informes

2492 Words
Phil Heller James Gratham conocido periodista de la ciudad, especialmente para las áreas de economía y servicios inmobiliarios, es la nueva figura caída en desgracia de este año ¡Y de qué manera! El señor Gratham ha sido expuesto en los últimos días con mensajes que estuvo compartiendo con una señorita menor de edad. El contenido es sensible y además todo indica a que el periodista quería aprovecharse de la joven una vez pisara el país. El señor Gratham a su vez indica que no ha hecho nada de esto, aun cuando las pruebas en su contra son fulminantes, enviadas directamente al periódico contrincante de donde solía él trabajar. Él clama que es víctima de una estafa en donde ha perdido una gran cantidad de miles de dólares de su arduo trabajo por años. No se espera un futuro muy brillante para Gratham ya que las pruebas las tiene la fiscalía sobre la extorsión a menores de edad, son abundantes y según confirmaron varias fuentes, lo hacen quedar muy mal. Por si eso fuera poco para la triste vida del periodista, además han aparecido nuevas pruebas relacionadas con su implicación en el escándalo del Puerto South Kant, el cual ahora revive después de un año. Seguramente en los próximos días empiecen los alegatos por los cargos de extorsión a menores de edad mientras se buscan más pruebas para reabrir el caso del puerto. Por su parte, los medios de comunicación de noticias repudiaron al periodista, el periódico para el que trabajaba lo despidió y lo demandará por mal uso de su plataforma para uso personal y enriquecimiento ilícito. Terribles noticias para la ciudad, buenas noticias para la justicia. Muy interesantes noticias de hecho y por alguna razón me parece que la señorita que tengo a mi lado tiene algo que ver, pienso mientras veo la noticia en mi celular. Es uno de los titulares principales del día de hoy. James es un completo inútil, un periodista de pacotilla, pero que supo hacer daño con sus mentiras en un periódico importante de renombre y prestigio en la ciudad. Honestamente, no lo tenía en mi radar, pero me agrada que ella sea tan detallista y no deje un cabo suelto, así sea un periodista de segunda. El diablo está en los detalles dicen por ahí. Por fin tenemos nuestra cita juntos, claro que no es una cita como tal, es para reunirnos a ver al estudio de geógrafos que tiene un informe importante que sin duda va a ayudar a revivir este caso. Perdí mucho dinero con ese proyecto fraudulento, pero realmente lo que más me molesta es el hecho de que me han engañado. Moni tiene razón, es más allá de dinero, es de integridad y de mandarle un mensaje al mundo que no se aproveche de nosotros. “¿Por qué me parece que una linda señorita tiene que ver con el tema de James Gratham?” - pregunto en voz alta. Ella me mira de reojo con esa sonrisa misteriosa de Mona Lisa que suele tener. Estamos en mi auto, en la parte de atrás mientras mi chofer conduce. Ella tiene una blusa y falda oscura, medias transparentes negras y botas bajas que le llegan a la rodilla, está sentada junto a mí, perdida en sus propios pensamientos. Su disfraz para no llamar la atención consiste en un moño bajo escondiendo su larga cabellera negra y unos lentes de pasta bastante grandes. En sus manos hay una carpeta con papeles misteriosos. Igualmente, se ve exquisita como siempre y mi mano tiembla de querer posarse en su rodilla. No sé honestamente qué es lo que me atrae de ella. Es una mujer hermosa, eso es seguro, he andado con muchas mujeres hermosas. Pero, sin embargo, hay algo más. Es lo decidida que es, como no parece tener miedo, como tiene esa actitud de lanzarse al precipicio en cualquier momento y me hace querer lanzarme con ella, solo para ver qué se siente. Eso me aterra y a la vez… me entusiasma. Como pocas cosas en la vida lo han hecho, “Ummm… puede ser” - dice ella mirándome de reojo. “Supongo que no obtendré más que eso, pero igualmente me siento complacido. Bien hecho” - le digo y ella hace un gesto como si no fue nada - “Ahora… ¿Cómo exactamente vamos a obtener el informe? No es que podemos entrar y simplemente robarlo”- pregunto. “¿Sabes? No tenías por qué haber venido personalmente, puedes haber enviado a uno de tus trabajadores” - yo hago un gesto como si estuviera tremendamente ofendido. “¿Y perderme toda la diversión?” - digo con malicia - “¿O es que te hago ponerte nerviosa? Si estoy muy cerca de ti” - le digo y sí, creo que algo nerviosa está cuando estamos juntos. Al menos es lo que yo quiero. “En realidad es porque eres alguien muy conocido… no queremos llamar la atención. Aunque quizás…. eso nos puede servir…” - dice y casi veo como maquina su cabecita. “A ver… cuéntame” - le digo y me cuenta su plan, pro primera vez estoy dispuesto a seguir las indicaciones de otro. “¿Reconoces estos documentos?” me pregunta y demonios son proyectos de construcción antiguos de Heller Corp. ¿Cómo los obtuvo? No tengo idea, pero son míos y veo que tiene cosas subrayadas, balances erróneos, pequeños detalles imperceptibles. Bueno, no lo notaron mis contadores y administradores, pero esta chica sí que lo supo ver. Dios esta mujer va a ser mi perdición… y, sin embargo, me gustaría que me dijera qué hacer, especialmente… digamos… en otros espacios más agradables. En cuanto llegamos a la oficina de estos pobres diablos me doy cuenta de que son tan víctimas como nosotros, pero sin duda se dejaron sobornar y otros desastres más. No sé si fueron todos, seguramente no, Moni y yo coincidimos que sin duda será el jefe. Y por el cuello de ese tipo vamos. La entrada de la oficina es pequeña, llena de archiveros y seguramente papeles, tanto que debe haber polvo por montones. Parecieran que no es tan acostumbrados a recibir gente porque desde que entro la recepcionista me mira con miedo. Y miedo debes tener pequeña. Es una mujer rubia, flaca y de cabello rubio corto con grandes lentes. Yo me paso casi en el miedo de la recepción y yo empiezo a hablar alto armando un gran escándalo. “¡Quiero hablar con el dueño de esta empresa inmediatamente!” - grito y la recepcionista se asusta aún más y escucho como hay gente que empieza a moverse en los pasillos que conducen a la oficina. “Señor por favor, baje la voz… el dueño en estos momentos no esta y….” - dice la recepcionista con nervios. “Díganle que Phil Heller de Heller Corp está esperándolo!” - digo rápidamente sin dejarla hablar y la pobre mujer se queda congelada y pálida. “¿Phil… Phill Heller?” - dice tartamudeando. “Si, de Heller Corp. entenderá que no estoy para perder tiempo” - digo con acidez. Veo como Moni entra detrás de mí y mientras la recepcionista llama por teléfono con las manos temblando y gente se asoma por los pasillos, mi aliada se acerca a hacerle una pregunta. “Disculpe señorita, estoy esperado para hablar tener una reunión con recursos humanos, voy tarde… y no quiero perder mis posibilidades,...” “Si si… ¿viene a hablar con la señora Vivían?” - pregunta la recepcionista. “Con ella misma” - dice Moni. “Claro, pase a la sala de reuniones número dos que yo la comunico” - dice titubeando, pobre mujer. “¡Gracias!” - dice Moni pasando como si nada Cuando veo que va a llamar a la tal Vivían desde el otro teléfono me acerco a la recepcionista y la encaro. “Ni se le ocurra llamar a alguien más hasta que no resuelva mi problema ¿Quiere que llame a la policía?” - digo amenazándola. La mujer tiembla como un papel. “N-no señor c-claro que no” - dice. “Entonces búscame a alguien que sea útil que pueda darme respuestas” - digo con vos sonora y sin duda la recepcionista se ha olvidado de su otra llamada. Luego de un par de gritos más aparece un hombre bajo y calvo que se acerca a mí. “Señor Heller soy el especialista Edgar, por favor… acompáñenos para que podamos hablar con tranquilidad…” - dice él con calma, pero yo sigo con mi actuación. “A ver… Edgar, no voy a ir a ningún lado hasta que pueda hablar con el dueño de esta empresa de porquería. ¿Me lo vas a traer o no?” - le digo acercándome a él. Lo veo tragar saliva con nerviosismo. “El señor Martins está en una reunión y no…”. “Pues dile que venga…” “Señor Heller si al menos me dijera que es lo que usted necesita” - dice y de repente levanto mis brazos lentamente con la carpeta en mis manos, y poco a poco le suelto un montón de papeles de mi carpeta, son copias de algunos acuerdos que tenía con esta empresa, todos son viejos proyectos. Y, sin embargo, Moni notó que había discrepancias en los presupuestos hechos por esta empresa y el trabajo finalmente pagado. Es decir, me robaron. Jamás lo supe, y fue por años. Esta mujer es increíble. El señor Edgar se queda viendo el río de papeles a sus pies. Me gustaría pensar que muchos son inocentes aquí, pero, si me estuvieron robando a mí, de seguro lo han hecho con mucha gente. Mientras Edgar tiembla en su puesto y se agacha a ver los documentos, más trabajadores aparecen viéndome con sorpresa, confundidos mientras se agachan a recoger los papeles. De reojo veo a Moni que me guiña un ojo. Por unos minutos más sigo gritando que son unos ladrones, que me deben dinero que los voy a demandar que sabrán de mí en poco tiempo y más y más gente entra en la recepción con caras de angustia. No es que sea una empresa muy grande, pero la recepción es tan pequeña que se ve como un tumulto. “¡Espero noticias de su jefe en las próximas veinte y cuatro horas o voy a enviarle a mi escuadrón de abogados para que sepulte a esta empresa de porquería!” - grito mientras de reojo veo que Moni sale como si nada en semejante locura de situación. Antes de irme me asomo a hablar con la secretaria que me mira con susto. “Le recomiendo que se vaya de aquí, trabaja en una empresa de ladrones, llámeme si necesita trabajo” - le susurro dándole mi tarjeta y la mujer me da una sonrisa nerviosa. Fue un pedido de Moni, la señora es buena recepcionista, solo hice su día un infierno. Demonios ¡Debe haber sido el peor dia de su vida! Mi aliada dice que los clientes siempre son groseros y que la gente de atención al cliente siempre la pasa mal. Otra información de Moni…. debe trabajar con gente, recibiendo gente, algún servicio. Supongo que en algún lado si necesitaré una recepcionista, y si bien mi empresa es dura, seguro que es mejor que este pequeño hueco en medio de la anda. Salgo caminando como si nada y entro a un café en una esquina a dos cuadras. Ella está sentada revisando ya una carpeta con archivos en la mesa y tomando un café humeante. Ya se soltó el cabello y se quitó los lentes. Levanta la mirada sobre su taza para verme cuando entro. En lo que me siento al frente de ella recibo de la mesera una taza de café oscuro. “Tranquilo, es café oscuro con leche de almendras y sin azúcar” - me dice y me deja helado. “¿Qué? ¿Cómo supiste?” - es básicamente la única forma en que tomo café. Ella solo se encoge de hombros, de nuevo, como si no fuera gran cosa. “¿Y bien? ¿Qué encontraste? ¿Fue productivo?” - pregunto. Ella levanta las cejas, satisfecha. “Muy productivo… por cierto… qué excelente actuación en la recepción, veo que tu fama te precede” - dice con su sonrisa misteriosa. “No fue una actuación realmente aún no puedo creer que me hayan robado de esa manera, esa empresa merece que la entierre. Geógrafos de porquería ¡A cuantos más habrán robado!” - confieso. Estaba que echaba humo, ahora lo que me preguntaba es ¿Dónde más me estaban robando? Imaginaba manos oscuras metiéndose en mis negocios sin que yo sepa, sacándome dinero y lo peor… aprovechándose de mí mientras yo soy completamente ignorante. “¡Ese es el espíritu! Pues resultó la distracción que es lo importante, nadie me habría notado así fuera con un traje de campanitas. Por cierto, la secretaria…” “Si si ya le ofrecí trabajo. Pero primero… ¿Cómo demonios obtuviste la información de mis proyectos y de que me robaban?” - ella sigue tomando su café como si nada. “Ohh simple, la información realmente no te la robé a ti, sino a ellos. Estaba buscando el informe que me interesaba y esos papeles aparecieron, resulta que los vi y observé que había… algo raro. Pero no te puedo decir como los encontré. Me colocaría en peligro” - dice ella seria. “Realmente no tengo intenciones de hacerte daño, créeme, solo… tengo ahora la duda de que alguien o alguna otra empresa me esté robando” - confieso. “Ese es un punto que podemos ver después, lo prometo. Ahora…” - dice señalando los papeles que tiene en frente. “Si, a lo que vinimos” “Tenemos el informe oficial y tal como pensé estaba guardado en sus copias. Ahora tenemos que ver qué podemos encontrar que nos ayude a demostrar que ellos estuvieron de acuerdo con Robson y Warleggan para el fraude” - dice ella seria. Nos dividimos los papeles y revisamos. Debo decir que esto es emocionante. “Ummm aquí hay alguien conocido” - digo y señalo. “¿Mark Parr?” - dice ella seria. “Si un abogado inservible, desde hace tiempo tengo sospechas de que está metido en cosas raras. Ella no dice nada - “¿Lo tenías ya en tu radar no?” - ella asiente. “¿Me vas a comentar tu plan con él? ¡Vamos! Trabajamos bien juntos… incluso podría ser divertido” - le digo para ser más convincente. Pero Moni… ella no está jugando realmente tiene los planes más elaborados y encantadores. Y yo solo quiero pasar más y más tiempo con ella.
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