Ivette. No fue nada fácil tomar esta dura decisión, pero sé que fue lo mejor… No mire atrás ni una sola vez, el jet privado despego y me elevo por los cielos indicándome mi nuevo destino, Egipto. Jamás me imagine que el Shaitan fuera dueño de una de las mansiones más costosas de su país natal. Al parecer es un hombre millonario y es entendible que después de todos los años de servicio como el líder de la Guardia Negra haya acumulado una gran fortuna. > Mis ojos se maravillaron al ver la hermosa mansión en la que me alojaría por un buen tiempo. Por cuestiones de reglas en su organización les indique a los hombres que no era necesario que se quedaran conmigo, que solo bastaba con que el Shaitan cuidara de mí. Les di unas vacaciones forzadas y espero que las disfruten el tiempo que d

