Ivette. Enfrentarme a uno de mis más grandes miedos no es algo que me guste mucho pero aun con todo el temor que puede habitar la tierra debo hacer esto para poder tener tranquilidad. El atardecer se veía espectacular entre la vegetación del lugar donde cite al hechicero del señor Jean. No confió mucho en la información que muy amablemente me brindo mi hombre de confianza pero debo arriesgarme e intentarlo. -Mi reina, siempre será un placer verla.- dijo Jean. -Hola Jean.- respondí sin muchos ánimos. -Mi hombre te espera en la pequeña cabaña. -Entiendo.- mire al Shaitan.- Espérame aquí, entrare sola. -Señora Moretti no creo que sea conveniente que se quede a solas con ese hombre. -No sucederá nada. -Como ordene señora.- levanto su mano e hizo una señal a sus hombres.-Si necesita a

