-¿Dónde está Ivette? - dijo Salem cuando me vio entrar en mi habitación. -Ella se ira por una semana.- me quite la camisa y la arroje a la cama. -¿A dónde? -No lo sé, seguramente llevara las cenizas de Gerry y del estupidin a un lugar lindo. -¿La dejaste sola? -Sí. Me costó un poco de trabajo pero al menos le di una semana. -Eso no es tiempo suficiente para que olvide todo lo que tenga que olvidar. -Pues para mi si es suficiente. -Veo que te estas muriendo de ganas por esta nuevamente con ella. -Es mi mujer y deseo fornicarla como una maldita bestia. -Hablando de eso, ¿ya sabias que el periodo de Ivette se esfumo cuando te fuiste? -No sabía.- fruncí el ceño.- ¿Cómo te enteraste de eso? -Seguramente su cuerpo se preparó para recibir a tus espermas.-suspiro.- Lo averigüe cuando u

