Baldrick. -Déjame a solas con el.- dijo Lamia al entrar a la alcoba. -Como ordene.- respondió Salem. -¿Qué quieres? – dije sin mirarla. -Te quiero a ti. -No estoy de ánimos para pasar el rato contigo. -No deberías ser grosero con la mujer que te dará un hijo. -Que lamentable noticia.- sonreí de lado.- ¿Me estas amenazando? -No. Solo quiero tener a tu hijo en mi vientre. -Estoy hasta la madre de hablar de hijos, pero… ya que insistes, eso podría ayudarme a cambiar el futuro. Me acerque a ella y destroce las prendas que traía encima, con algo de fuerza hice que se arrodillara frente a mí. Desabroche mi pantalón y deje al descubierto mi enorme m*****o. -Chúpalo… anda, bájame la calentura.- sonrió de alegría al ver semejante v***a frente a sus ojos. -Claro que sí. Cubrió en su tot

