Punto de vista de Priscilla: Me desperté al día siguiente sintiéndome bastante renovada y llena de energía. Me levanté para ver a los dos hombres más importantes en mi vida, todos acurrucados y durmiendo tiernamente. Parecían gemelos, ya que tenían la misma posición para dormir, la misma expresión al dormir, los mismos ronquidos y el mismo puchero. Sonreí y me acerqué para besar a ambos. Trevor se movió un poco y se acurrucó en los brazos de su padre, y estas pequeñas acciones me hicieron sonreír tanto. Se veían tan lindos y perfectos, y ambos eran míos. Mi pequeño hijo y su padre ideal. Me alegraba el corazón verlos así, y una pequeña parte de mí deseaba despertar todos los días para verlos de esa manera. Me levanté y fui al baño para cepillarme los dientes y tomar un baño. Era sábado

