—Gabriel, independientemente de lo que pase con Esteban o cualquier otro problema, quiero que sepas cuánto valoro tu amistad. Has estado a mi lado en los momentos más difíciles, y eso significa el mundo para mí. —Victoria, yo siento lo mismo. Tu amistad es una parte fundamental de mi vida. Estaré aquí, apoyándote, sin importar qué. Concluimos la cena con un postre delicioso y una última copa de vino. Mientras pagábamos la cuenta y salíamos del restaurante, nos dimos cuenta de que, aunque enfrentábamos desafíos y decisiones difíciles, nuestra amistad seguía siendo una fuente de apoyo y consuelo en medio de la tormenta. Nos despedimos con una sonrisa, sabiendo que, sin importar lo que el futuro nos deparara, teníamos un amigo en el que podíamos confiar. Por la noche, después de un día lle

