**ANGELICA** Y con eso, salió de la habitación, dejando tras de sí un silencio tan opresivo como las sombras que se alargaban en las paredes. Mis pensamientos eran un caos. Mi padre, Bianco, la chica cuya vida había sido destrozada… todo giraba en mi cabeza como una espiral interminable. No sabría decir cuánto tiempo exacto pasé en ese estado, completamente paralizada, buscando desesperadamente una vía de escape, tanto en el mundo real como dentro de mi propia mente. Era como si estuviera atrapada en un laberinto sin salida. Pero, de repente, algo dentro de mí se movió, algo cambió de forma drástica. Fue como si una pequeña chispa se encendiera en mi interior, una pequeña llama de pura determinación y coraje. Comprendí que si mi padre no estaba dispuesto a hacer lo que era correcto, a to

