Siento mi celular sonar sin parar y me levanto abriendo mis ojos donde siento sus mano apretar de mi con fuerza, tomo mi celular y puedo ver qué es Aiden. — Buenos días, Aiden, ¿pasa algo? — Estoy afuera cariño, vengo a desayunar contigo. — Me quedó en shock muy alterada mi corazón se acelera con frenesí, siento como besa mi espalda acariciando mi vientre. — Aiden, ¿Podríamos vernos más tarde? Estoy cansada. — Lo veo cubrirse con las sábanas besa mis senos hasta mi vientre bajando hasta mi sexo. — Cariño, por favor Daniel y Ámbar se fueron a la playa y yo quiero ir contigo. — Lo siento, no tengo ganas, ¿Podemos vernos para el almuerzo? Por favor. — Entiendo cariño, nos vemos en la tarde, cuídate mi amor si me necesitas solo llámame. — Gracias cariño. — Cuelgo la llamada y el

