Pov Madelaine. —¿No le puedo poner ruedas a los costados? —¡Voy a caerme! —Lauren gritó paranoica subiéndose a la bicicleta, pero aún con sus pies sobre el suelo. —No vas a caerte, solo es un poco de equilibrio —río suavemente, ganándome una mala mirada. —Solo tienes que ser constante, no vas a caerte, Lauren. —¡Lo dices porque haces esto desde que eres pequeño! Esta es una escena muy particular. Tengo enfrente a la empresaria y arquitecta con el apellido más reconocido en Estados Unidos. La misma que conduce autos de lujo y camina arrogante, pero ahora mismo no puedo creer que ella en serio no haya aprendido a andar en bicicleta y que le tenga tanto pánico. Por un lado, es muy tierno y por el otro quiero reír mientras sostengo mí abdomen. Lauren provoca muchas cosas en mí, pero en

