Si, probablemente ella hizo un poco de trampa, pero no creo que a Lauren le importara mucho después de esta noche. Madelaine se encargó de esconderla muy bien debajo de aquel flamante vestido rojo aterciopelado, unos zapatos a juego y el maquillaje adecuado. —Creo que ya he pensado lo que quiero que hagas cuando pierdas la apuesta —Lauren se ríe cuando escucha sus palabras al entrar al auto. —¿En serio? ¿Aún te convences de ello? —Lo hago —asegura. Ella cierra la puerta del taxi y le apuntan la dirección al chofer. La idea de conducir de nuevo a casa cuando ya saben que beberán jamás estuvo dentro de sus planes, por lo que siempre era mejor conseguir un taxi y llegar a salvo. Lauren se había decidido por un vestido n***o, con un corte en triángulo en la parte del abdomen que era soste

