Cuando abrí los ojos, los oídos me zumbaban y la cabeza me daba vueltas. No estaba pasando por una resaca de aquellas; pero lo cierto es que me sentía bastante enferma e inestable. Lo primero que vi fue la ventana frente a mí y, del otro lado, mi propia ventana. Entonces caí en la cuenta de que... ¡Me había quedado dormida en la cama de Theo Yu! Y recordaba perfectamente el haberme duchado y luego haberme metido en la cama, pero... ¿después? Un agujero n***o. Me levanté con cuidado y, cuando descorrí las sábanas de mi cuerpo, descubrí que la bata que llevaba puesta se había estirado al punto de dejar mis pechos completamente expuestos. Volví a taparme rápidamente y sentí mi labio inferior temblar, a punto de lanzar un grito. Entonces él se removió. Entonces fue cuando ca

