Angel se ha levantado muy bien hoy y de buen humor, no se si por el tratamiento que le sienta bien o porque está en casa pero el caso es que me gusta, este es mi marido!!
Decidimos llevar juntos a Carla al colegio, Robert salió temprano al instituto y decidimos dar un paseo después.
Nuestro paseo termina en un mirador, desde allí, sentados en un banquito de piedra miramos el horizonte, las vistas son preciosas y sobre todo hay paz, hay silencio..
- Me encanta este lugar.
- Lo sé mi vida por eso quise venir.
Sonríe y me llena el alma. Son esos pequeños detalles lo que me siguen enamorando de él. Me acurruco en sus brazos y disfruto el momento.
- Te apetece un café?
Asiento mientras sonrió, cuando e dicho yo que no a un café? No tengo remedio.
Nos dirigimos a una pequeña cafetería que hay cerca y alguien llama a Angel a lo lejos. El se vuelve, comienza a reírse a todo pulmón y abre los brazos al extraño. Y este quien es?
- Pero bueno! Te has acordado de venir al pueblo al fin? - dice Angel.
- Como no? Uno siempre vuelve a sus raices o eso dicen...
- Cuanto tiempo sin verte, que bien te veo, jodio!!
- No podía creer que fueras tú, esta vez no ha echo falta llamarte!!
En ese justo instante el desconocido parece percatarse de mi presencia y me mira, Dios como me mira!! Me conoce? Parece sorprendido.
- Angel, ella es Clara, mi mujer.
- Un placer conocerte al fin. Tu marido habla maravillas de ti.
- Más le vale!! - contesto y ambos comienzan a reír.
Se ríen, se abrazan, se vuelven a reír...
Decidimos invitarlo a tomar un café así podrán ponerse al día.
Ambos ríen, bromean y yo me mantengo al margen. Al parecer su amigo se llama Juan Angel, vivían cerca y juntos eran dos "angelitos", por eso todo el mundo lo llama también Angel como a mí marido. Es arquitecto, se fue a Madrid a terminar la carrera y se instaló allí. Se separó hace algún tiempo y baja más a menudo al pueblo. Pero esta vez ha decidido no marcharse, quiere asociarse con Manuel, otro amigo de ellos. A ese si lo conozco!
Según dice su madre murió la semana pasada y no quiere dejar a su padre solo, es mayor. Su hermana vive fuera y tiene su vida, sin embargo cree que a él le vendrá bien el cambio, le sentará bien. A él no sé cómo le sentará el cambio pero a mí marido le ha cambiado la cara, está pletórico!!
Mi marido parece afectado por lo que cuenta, no sabía nada y es lógico, estaba ingresado en esos días. Se interesa por la repentina muerte de su madre, se ve que la apreciaba mucho.
Durante el siguiente mes ese café se convierte en costumbre y cada día nos encontramos en la misma cafetería los tres.
Debo reconocer que de pequeños eran dos "trastos" y por lo que escucho traían de cabeza a sus padres, sobre todo a Encarna, la madre de Juan Angel. Hablan sobre ella, se sentía mal desde hacía un tiempo pero los médicos no vieron nada raro, al parecer le sorprendió un infarto justo la noche anterior a ir a un especialista, murió a las pocas horas en el hospital.
Miro a mi marido, sus ojos se humedecen, su madre murió de la misma forma hace cinco años. Me mira como pidiendo permiso y sé lo que quiere decir.
- Angel... tengo algo que contarte.
Él lo mira extrañado por su cara parece notar que algo ocurre, se ve que conoce bien a mi marido.
- Tengo... Tengo cáncer, está muy avanzado, está en....en fase terminal, me queda poco tiempo.
- Pero que!? Que dices!? Debe ser una broma verdad? Te ves muy bien, algo más delgado pero bien, no puede ser!!
Abre y cierra la boca varias veces sin saber qué decir, mi marido permanece serio y una lagrima corre por su mejilla. Yo por mi parte intento aguantar el nudo y Juan Angel clava la mirada en mí, me mira intensamente como pidiendo una confirmación, mi boca tiembla y yo sigo mirándolo y de pronto.... Esos ojos! Cómo no me di cuenta antes? Es él!! El desconocido que me tranquilizó aquel día en el hospital!!
Claro, ahora todo encaja!! La muerte de su madre, el hospital, vestido de n***o, el tanatorio, sus ojos....
Juan Angel esboza un pequeña sonrisa, creo que mi cara de sorpresa le a dado a entender que por fin lo he conocido, sin duda el me conoció desde el primer momento.
Angel le cuenta todo sobre su enfermedad, el tratamiento que sigue, todo... Es la primera vez que mi marido habla tan abiertamente de su enfermedad con alguien, ni siquiera conmigo. El nudo sigue aumentando y decido excusarme al baño sino terminaré llorando delante de Angel.
Tengo que ser fuerte! Tengo que hacerlo por el! Me digo mientras me observo en el espejo del baño y de pronto sonrió... Valiente y luchadora!! Dios, entre tanta gente, precisamente él, que pequeño es el mundo!!