Dann: Estoy con la cabeza metida en mi computador, esperando que Ale llegue a mi oficina. Ha pasado casi toda la mañana y aun no aparece, cuando estaba a punto de resignarme la veo asomarse en la puerta, lleva unas gafas de sol, al igual que las mías y eso me estruja el corazón. Había lastimado a aquella mujer que adoraba y me dolía el pecho verla mal. — ¿Puedo pasar? — Si claro. cierra la puerta. — — Pensé mucho en si debía venir o no. Pero aquí estoy, escucharé tu versión. Suspiro de alivio y cierro mi computador. — Por dónde empezar, cuando tú y yo volvimos a estar juntos después de lo que pasó con la apuesta, las cosas cambiaron entre nosotros. Te extrañaba cuando no estabas en mi cama, ese día en el que no me dejaste meterte en mi cama te juro que fue una tortura, eres espec
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


