Le doy un beso en la coronilla, colocando el celular en mi bolsillo mientras tomo las llaves de uno de los autos de Hércules. Ya que suele tener una colección absurda para cualquier emergencia. Presiono el ascensor, bajando al estacionamiento subterráneo, aún con los ojos de Freya en mi pensamiento. Mi corazón de alguna manera extraña, late con nerviosismo. Arrugo mi cejo, presionando el botón de las llaves, accionando las luces de un Audi R8 de color n***o mate. Corro hacia él, introduciéndome y compartiendo la ubicación de GPS con el auto. Inmediatamente comienzan a brotar las indicaciones del aparato y las sigo, saliendo del lugar. Levanto la vista luego de un largo recorrido, encontrándome con una villa, las puertas son enormes, y tienen las iniciales de: “AM”, dándome a suponer qu

