Resoplo, negando con mi cabeza. Luego de unos largos minutos en silencio dentro del auto con una adolescente enojada, aparco al frente de la organización Höfer, esperando encontrarme con el Boss. Hago ademán de bajarme pero Freya me detiene. ─¿Qué hacemos aquí, me dejarás en el auto? ─Inquiere preocupada. ─Bájate, vendrás conmigo ─demando en respuesta, bajándome del auto. Ella me sigue con desconcierto. Camino decidida hasta la entrada, encontrándome a dos sujetos que se interponen al frente. ─Con que aquí tenemos a dos de la familia Volkov ─musita uno de ellos de manera burlona. Ruedo mis ojos, resoplando. ─Chicos, no estoy de humor, necesito hablar con el Boss ─anuncio, apartando a uno de ellos para entrar. Tomo la mano de Freya, llevándola conmigo. ─Pronto se te acabará la

