Alonzo “Estás actuando como un demente Alonzo Conte.” Me dije a mi mismo cuando mi mano tomó vida propia y se posicionó descaradamente en el trasero de Lia, aprovechando que esta se había puesto de pie. –Señor Conte, no sabía que usted era el prometido de la dama. –me dijo un perplejo Valentino Barone. El recién nombrado director general de la clínica internacional– La cara de la Marchetti no ayudó a que mi actuación fuera convincente, por lo que me pegué un poco más hacía ella y acerqué mi boca al lateral de su cabeza, hundiendo mi nariz en su sedoso cabello castaño. –No se preocupe señor Barone, nuestro compromiso es reciente. –el astuto hombre bajó la mirada hasta las manos de mi chica, buscando con disimulo un anillo de compromiso inexistente en su dedo anular– De hecho, se lo p

