-Estefanía no cierres la puerta. - Me gritan, está lloviendo a cántaros, estoy toda mojada, cuándo veo es Arturo qué también viene corriendo hacía el edificio, lo espero él entra al pasillo. -Gracias. - Cierra su paraguas. -De nada ¿y eso qué haces por aquí? - Le digo sorprendida por volverlo a ver por aquí, estamos subiendo las escaleras. -Es qué Guadalupe, ha presentado mucha fiebre y vengo a ver, cómo está. - Hablamos un rato, él se metió a al piso de Juanita y yo me fui al mío. - ¡Ay mi ángel!, mira cómo estás de mojada. - Dice mi abuela quitándome, mi abrigo. -Mami te buscare una toalla. - Grita mi niña corriendo a buscarlo. -Si abuela, me voy a quitar todo y vengo a comer, tengo mucha hambre, hoy no me dio tiempo de nada. - Le doy mi cartera para que le saque todo y lo

