-Mi ángel, no te puedes ir sin desayunar. - Mi abuela está peleando conmigo, para que coma, anoche no quise comer nada y hoy estoy igual. -Abuela, no tengo hambre ya se me hizo tarde. -No, no sales de aquí sin comer. - Me gruñe. -Vale. - Como lo más rápido posible y llevar al colegio los niños he irme a trabajar, ¡Dios Mio!, que mal me siento, estoy agachada con la cabeza metida en el váter del baño de mi oficina, vomitando todo el desayuno. - ¿Estefanía estás aquí? - Me grita Martha desde la puerta. -Si ya salgo. - Lavo mi cara, me veo en el espejo estoy horrible parezco un zombi, no he dormido nada de tanto darle vueltas a mi cabeza, pensado en lo de Ángelo y ahora me cae mal la comida, ¡Joder! no se puede poner peor, salgo del baño, Martha tiene unas carpetas y está nerviosa

