La propuesta

2501 Words
-Marietta, necesito tu ayuda- Me mira como a un bicho raro. Con pesar me dejo pasar la puerta. -Eres una cínica, Valerie, ¿Cómo te atreves a verme la cara? - gesticula con reproche- Después de lo que le hiciste a mi hijo, eres la última persona a la que ayudaría. - trago en seco aguantando la descarga. -Sé que te defraudé, pero estoy arrepentida. – digo afectada- Pídeme lo que quieras y ayúdame a reconquistar a Cane- Eso la impacta al punto que me mira con odio. -Eso no es tan fácil. – gruñe-Te imaginaste que llegarías aquí y te daría mi apoyo sin más. - niega con cabeza y hombros- ¡Te equivocaste! - Esto va a ser más difícil de lo que pensé. Antes me respaldaba en todo. -Me equivoqué Marietta, lo admito. He sido infeliz desde que me separe de Cane- decido cambiar el discurso tratando de conmoverla. -Eso debiste valorarlo antes de acostarte con otro y no solo eso, Nos hiciste quedar en ridículo con los preparativos de la boda en puerta. - “¿Cómo si el dinero fuera algo para ellos?”- Tanto dinero desperdiciado. Mi hijo quedó devastado. Fuiste cruel e insensible. Actuaste sin pensar en nada más que en darle gusto a la lujuria y para colmo con un hombre tan feo, en nada parecido a mi Cane.- ¡en serio! -Merezco todo lo que me dices. - sollozo- Fui seducida por la extrañeza de hacer cosas que nunca hice. - Miro por el rabillo- Cane, es muy austero, formal, respetable. - jadeos y sollozos- Me sentí asfixiada y esa fue la ruta de escape. - seco escasas lagrimas - ¡Sigo enamorada de él! Necesito recuperarlo. - Hace gestos de incredulidad. ¡Esta mujer no se conmueve! -Así nada más. Amaneciste con ese pensamiento y saliste a trabajar en ello- apunta a la sien- ¿Qué pasa por la cabeza de esta juventud? - mueve las manos desestimando mi argumento- Cane no querrá verte. -Ayer lo vi, fui a su oficina. -Entonces ¿qué haces aquí? - la miro con incomodidad, pero seguro que ni lo nota. -Eres la única persona capaz de influenciar a Cane. Si tú me ayudas, él estará dispuesto a perdonarme. Sé que me ama todavía. -Mi hijo no es el mismo de antes. Ha desarrollado una conducta extraña después que lo dejaste. Suele involucrarse con mujeres que tienen tu mismo comportamiento. - habla desdeñosa- Hacen lo que sea por dinero o por sexo. - ¿#$%&? -Ya te dije que no lo hice por eso. -Lo que digas. -Te aseguro que eso duró poco tiempo. He estado desarrollando un proyecto de ayudas benéficas. - ¿Tú? - me mira por encima de las gafas- ¿a quién quieres engañar? La caridad no es lo tuyo mi vida. Sigues siendo tan astuta como antes. Por lo único que te acepté es porque Cane se enamoró perdidamente de ti y no quise llevarle la contraria. -Por eso estoy aquí. Tu hijo y yo nos llevábamos bien. He madurado. No pienso lastimarlo de nuevo. Ayúdame a ganarme su confianza. -Primero tienes que ganarte la mía- ¡Diablos! -Estoy dispuesta a lo que sea. -Yo no soy quien para trazarle pautas a Cane. Puede tomar sus decisiones solo, pero si me entero que estas intentando hacerle daño me encargare que no salgas del burdel que maneja tu amante. - me trago el orgullo para no responder lo que se merece. -Te demostrare que voy por la buena. Ya tuve una experiencia y fue terrible. -Veremos. - Ni siquiera le da valor a lo que digo- Si ya lo viste, no me necesitas para nada. -Quiero convertirme en su asistente, para ganármelo- abre los ojos como platos. -Te oigo y no te conozco ¿desde cuándo te gusta trabajar? -Soy diferente ahora, apóyame en eso. -Pídeselo tu misma, al fin y al cabo, consigues lo que te propones. -La mujercita esa no me deja verlo. - por fin me mira con interés. - ¿Qué mujercita? -La “asistente” de Cane. -Esa mujer no es nadie – me alegra saber que piensa así de la tal Yelena - ¿Cómo puede ella detenerte en tus planes? Si es así es porque no tienes agallas para eso. -Ella es simplemente insoportable. Tiene ínfulas de gran cosa. Es un peligro para tu hijo porque se ve muy bien. -Yelena se ve bien, tienes razón. Hace bien su trabajo y defiende a Cane como una amazona, pero él no está interesado de ella así que no puede ser un obstáculo para quien se siente tan capaz ¿oh, ese no es tu caso? - Ha sido cruel y despectiva. -Puedo hacer que la tal, no sé qué, desaparezca de ahí con un chasquido de dedos. -Estoy ansiosa por verlo. -Creí que sería fácil de convencer, pero no está en actitud de colaborar. -Esa es la suegra que según tú comía en la palma de tu mano. Se puso difícil -Me dijo algunos insultos, pero la ignoré. - Su mirada acusadora, cargada de frialdad -Tenemos que salir de ese dinero Ender. - Él es quien me obligo a ver a Marietta en primer lugar. -Debes conseguir que me acepten el retiro. Por estúpida, lo entramos en la cuenta común que tenías con Mirror -Que sabía yo que caería en esa cuenta, yo solo autoricé el deposito. A ti debió llamarte la atención que no pidieron ningún tipo de documento para ello. La estupidez fue tuya por no pensar esn eso antes. - ¿Acaso no sabes lo que vale esa firma? Y ni siquiera la usaste antes. Hubiésemos entrado el dinero en cifras menores sin llamar la atención. -Los muy estúpidos pusieron el dinero en las acciones del banco. Solo Cane puede autorizar la salida y primero debe justificar la procedencia. -Quiero mi maldito dinero o aparecerás en un capítulo de “Criminal Mind”- me mira con los ojos inyectados de sangre, me aterra. -Desgraciada vieja, no está dispuesta a ayudarme y esa prepotente secretaria, no hace otra cosa que hacerme la vida difícil cada vez que voy a verlo. -Preséntate en la oficina todos los días, a todas horas, acósalo, lanza la secretaria por la ventana si es necesario, pero consigue el jodido dinero. - ¿Qué se supone que le diga a Cane? - me mira haciéndome sentir estúpida como de costumbre. Se acerca a mi despacio hasta acorralarme contra la pared. -Convéncelo para hablar en otro lugar. Dile que tienes información sobre mí. Haz que te vean con él así los asociaran como pareja de nuevo. Eso ayudara a que te perdone. No dejes de hacer lo que más sabes, volver locos a los hombres. Tienes el tiempo contado para que mi dinero vuelva a mis cuentas o sabes lo que te pasará. —Sé que no amenaza en vano. -.- -Valerie, veo que se te está haciendo costumbre venir aquí- la mirada inquisitiva de Roger no se aleja ni un segundo. Cada vez que vengo tengo que pasar el filtro de la secretaria, de suerte Cane sale por alguna razón y puedo verlo. Luego, siempre tiene a su mejor amigo merodeando en sus dominios. -Buenas tardes Roger, me alegra verte también. -Eres la única que siente alegría aquí, yo lo que siento es dolor de estómago- lo fulmino. -Siéntate y di lo que tengas que decir- Cane actúa con sequedad. -Te lo diré a ti, sin testigos- trato de pensar en una excusa, vine sin nada en mente. -Tu no pones las reglas aquí, si digo que hables, hablas- suspiro resentida. -Has cambiado Cane- digo lastimera. -Habla. - comienzo a llorar. -Estoy asustada Cane, me están amenazando. Necesito ayuda. - cubro el rostro con las palmas. -Tienes como cuidarte, lo has hecho durante estos años- se escucha indolente. -Es diferente. No había dinero de por medio. Admito que fue un error usar la firma, nunca creí que generaría esta situación, y lo siento y estoy muy asustada. El dinero está en tu banco, te beneficias de eso, al menos ayúdame hasta que se aclare todo. - respondí histérica. -La señora problema tiene muchos problemas y quiere que tú los resuelvas. - Pura ironía de Roger. -Acaso sabes cuantos problemas me has generado con esa firma. - Estalló en furia- Lo único que se te ocurre decir es que estamos obteniendo ganancias con ese depósito ¿has pensado que tu estupidez tiene consecuencias que afectan a cientos de personas? - me mira con resentimiento- Ahora estoy ocupado asegurando la tranquilidad de esos muchos a los que has afectado. Trata de que mientras aparece tu amante no te pase nada. Y para tu información este banco no necesita ese dinero para funcionar. - Lo miro desesperada. -Debes ayudarme, lo que necesito es protección, uno de tus guardaespaldas. - Unos aplausos nos interrumpen. Giro para ver a Roger riendo sarcástico. -Tienes todo planeado, Valerie. -Puedes dejarnos hablar Roger, estoy asustada, indefensa. Pensé en beneficiar al Mirror Bank y ahora me dejan sola. -Podemos mandarte a la cárcel, ahí tendrás toda la seguridad que necesitas, puedo hacer las gestiones. - sale de la oficina con su humor n***o. Por fin. Es tan odioso. -Cane, lo único que pido es estar cerca de ti, aquí en tu oficina. Nadie vendría por mí. Puedo trabajar como tu asistente. Incluso puedo tratar de obtener información sobre el paradero de Ender. -Lo voy a pensar. -.- -Chica mala - ¡Ah! - lanzo un gritito de espanto. - ¿Qué te pasa? - le divierte encontrarme pegada a la puerta del jefe. - Me asustaste Roger. - finjo golpearlo. - ¿Por qué tienes el oído pegado a la puerta de Cane? -Nada. - vuelvo a mi escritorio. -Vamos, cuéntame. -Quería saber si una de sus citas está dentro, no escucho el ruido acostumbrado a esta hora- alza las cejas. -Tessa está fuera de la ciudad- suelta como si nada. Lo miro interrogante. - ¿Cómo lo sabes? -Es mi masajista también. - ¿Cómo? - ¿Por qué te extrañas? Es muy buena en eso- casi se me cae la mandíbula. “comparten eso” - ¿Qué? -Sí, es excelente diría yo, además es muy completa. Sus credenciales son buenos. Es muy solicitada. - no me sorprende. - ¡Oooh! - no salgo del asombro- a los amigos no les molesta compartir la masajista. -Cuando un servicio es bueno nos lo recomendamos mutuamente, sabemos valorar las cosas buenas- ¡ujum! Intenta tocarme el hombro. -Aléjate de mí Roger Arthur, me decepcionas. -Es en serio, lo hace bien, los dos quedamos complacidos. - el color se me sube a las orejas- Si quieres te la recomiendo. -Estás loco, muy loco. Deja a mis T tranquila con sus “clientes” - ¿T? lo dices por el volumen de sus pechos- jajaaja- Ves porque te llamo chica mala, pero le va bien el apodo. -Hombres. -Tus pechos están bien, no te pongas celosa- miro mi escote y luego a él. Un carraspeo en mi espalda y no tengo que voltear a ver de quien se trata. Este hombre tan sigiloso. -Los estoy esperando, a los dos- acentúa con impaciencia. Su mirada es de censura. Roger mira y me guiña un ojo, yo alzo los hombros ¿Qué pensara mi jefe? Entramos a la oficina bajo el escrutinio de mi jefe. El gesto desaprobatorio hacia Roger me pone tensa. Desde que me llamó prometida delante de su ex novia no he dejado de darle vueltas. ¿Por qué me llamó así? ¿Sera´ para espantar a la tipa? Cualquiera. Con tantos problemas y esa mujer imponiendo su aura negativa. En ese caso estoy lista para aparentar que soy su prometida. Con más derecho la saco por las orejas. Desvergonzada. - ¡Yelena! - me sorprendo por el llamado. Estaba en mi nube creativa recibiendo un anillo de compromiso nada más y nada menos que del financiero más cotizado de estas urbes Cane Mirror. -Dígame- me apresuro a responder. - ¿Ha escuchado mi propuesta? - Dios mío. Se me acelera el corazón. -Le pedí algo- suena impaciente. - ¿Qué carpeta? -Yele, concéntrate, es importante lo que tenemos que decirte- Roger está serio. -Está bien- me enderezo en la silla. Parte de lo que escucho ya lo sé. Lo demás me deja pegada a la silla, sin habla y pensando a mil revoluciones por minuto. Lo que oí me dejó impactada. Este hombre es condenadamente rico. Él tiene más dinero que el banco y no es el único. La diferencia es que unos consiguen dinero trabajando mientras otros hacen cualquier cosa sucia y deshonesta para enriquecerse. Me enfurece que esos que no se ganan lo que tienen se empeñan en arrastrar a los que si trabajamos en su fango mal oliente. -Estamos emplazados por la superintendencia a presentar las evidencias que sustentan la procedencia de esos fondos o se congelaran las actividades del banco y mis cuentas- ahora entiendo porque el jefe luce agotado y menos arreglado estos días, pidiendo papeles como loco en busca de evidencias. - ¿Eso por qué, si usted no trajo ese dinero? -Es un poco complicado de explicar. -Mira mi chica mala, la cuestión es que las evidencias están lejos de conseguirse cuando el dueño del dinero está desaparecido. Es por eso que mientras los fondos de Cane pueden cubrir las operaciones del banco sin que nuestros clientes se vean afectados, pero. -¿? -Hay que evitar que le congelen sus cuentas- La magnitud del problema es extensa. -Pues háganlo, tú eres el abogado Roger, puedes interponer una instancia en el juzgado para salvaguardar los recursos del señor Mirror. -Te dijimos que es complicado Yelena. - ¿Se van a quedar cruzados de brazos? -Hay otra alternativa- miro con interés. - ¿Cuál? -Me puedo casar y poner los fondos como un bien familiar y así resguardar el dinero mientras tanto. -Si la prensa se entera de que tenemos este impase seria la ruina. Todos se llevarán su dinero, se armaría un caos, el banco perdería cientos de miles de millones y nuestros empleados sus trabajos. -Oportunamente el señor está recibiendo la visita de su ex novia, que reanude su compromiso y se case- me carcome el intestino ¿Cómo puedo estar dando esa recomendación si hace poco le estaba recibiendo un anillo? -Esa opción es impensable- que alivio, pensar en esa mujer por aquí queriendo entrar como una reina. -Hemos pensado en alguien potable, buena persona, desinteresada, soltera, sin historias, que conoce a Cane y puede entender que será un matrimonio contractual, con fecha de caducidad. - ¿Me lo cuentan porque yo conozco a la elegida? -La conoce bastante bien. -Hablaré con Melissa, si es lo que quieren. - Mi jefe me mira con media sonrisa, parece que acerté. -Es usted señorita Scott. - ¿Qué? -Le estoy pidiendo formalmente que acepte ser mi esposa.
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