... Fui a casa por la noche, después de un arduo trabajo laboral, corroborando que Sergei mo hubiera tomado decisiones en las empresas sin mi consentimiento. Por suerte, el único que podía confirmar acciones a realizar en cuanto a ambas empresas, era Lucien, y él las había llevado a la perfección en mi ausencia. No podía dejar de pensar en Jane, en las desventuradas circunstancias que nos habían llevado a este punto, pero por lo menos sabía que ella y mi bebé estaban bien, y eso al menos, me daba cierto descanso. Me sentía cansado, tenía mi mente agotada y por primera vez en mi vida me propuse dormir bien en aquella casa. Me estaba quedando en una de las propiedades de Sergei, el hermano mayor de mi padre, pero no confiaba en él. Desde el primer momento, cuando pidió por segunda vez

