Lo sabía. Vaya que lo sabía, pero me metí tanto en el papel, que creí que podía tomar mis propias decisiones y dejarlo todo atrás. Durante cuatro años creí que papá se había dejado llevar por las ambiciones de Giorgio y por esa razón quería mandar a Mía a un psiquiátrico de alta seguridad para no hacer estorbo. Que nos había dejado a nuestra suerte y que se había olvidado de que tenía hijas. Sin embargo, hubiera creído que fuera así, tal cual, a darme cuenta por boca de Vasilick que estaba muerto, y por boca de Giorgio que en realidad lo habían matado por tratar de protegernos. No nos escapamos, él nos dejó ir porque sabía lo que su hermano estaba planeando, y porque sabía que ese era un mundo que ni Mía ni yo, queríamos heredar. Ahora lamento no haberme quedado a su lado, luchar jun

