Capítulo 17: Constelaciones Días atrás… De milagro había conseguido que Alek me dejara ir un rato a la casa de Cassie, sin que Lenin me acompañara, sin que alguno de sus trabajadores me estuviera siguiendo igual o más que mi sombra, y con la condición de que las llamadas programadas por el ruso, se redujeran a nada más que cinco cada dos horas. Un logro, tratándose de él. No me molestaba que fuera tan controlador en ocasiones, en especial cuando seguía teniendo pesadillas gracias a Gustav. A veces me parecía soñar con él quemándose, pero sabía que era imposible. Alek me había dicho que solo le había dado un susto de muerte. Seguro soñaba eso por el lugar al que me había llevado ese día. ¿Una gasolinera? ¿En serio? A Gustav le faltaba originalidad. En fin, tenía miedo de que vol

