Capítulo 23: Verdades ALEK —Dos fracturas en el esternón de cuando trató de defenderse, muerte provocada por asfixia y sin señales de violación o restos de semen… —¿Alek…? —Jane sollozó. —No era a ella a quien querían. —Jane se tensó al escucharme hablar. Cubrió su boca, negó en repetidas ocasiones con su cabeza y miró entre lágrimas el cuerpo sin vida de Kelsie. Alberg revisaba con detención el cuerpo de la chica, buscaba alguna huella o algo que nos diera un indicio de quién había podido asesinarla, y mientras más revisaba el cuerpo, más podía ver la angustia de mi mujer en sus ojos. —Ya no puedo ver esto. Henrietta y Margo la abrazaron fuerte y se la llevaron hacia la cocina, susurrando palabras de aliento para calmarla. Lo que más le repetían es que estaría bien, y para s

