CAPÍTULO 49.2

799 Words

... —Esto es ridículo. —Exhaló frustrado el ruso, mirando cómo creaba una barrera de almohadas entre él y yo. Si no estaba embarazada, tampoco buscaría estarlo. —Tú sabes que eso no nos detendrá. —¡Shhh! ¡Cállate, Misha! —lo detuve, poniendo una frazada sobre las almohadas para reafirmar mi fuerte. —Nada de sexo esta noche, ni mañana y posiblemente pasado mañana tampoco… —Nena… —Pensaré en lindos unicornios para no tentarme. El ruso soltó una carcajada. —Puedo ser tu unicornio, loquita. Mis mejillas se sobrecalentaron. —¡No!. —Sé que mi cuerno te gustará más. —¡No! —repetí acongojada entre mis sábanas, rehuyendo de todo contacto con mi esposo. —Duérmete que ya mañana debemos volver. Traté de seguir mi propio consejo y dormir para no sentirme tentada, pero la bestia era

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD