CAPÍTULO 20.2

1938 Words

—Bien. Si es guapo levanta tu falda y… —¿Qué? ¡No!. Lola bufó. —Necesitas olvidar al ruso, y quien sabe, quizá este sea el indicado. —¡Está en silla de ruedas! —Pero no es impedimento si te colocas arriba y metes su… —¡Ya, Lola!. —Para más placer… —¡Qué no! ¡Ash! Bajé del auto azotando la puerta, miré de frente la enorme casa de color gris y detalles victorianos y, pidiendo suerte, caminé hasta la entrada y toqué el timbre. En el tiempo que esperaba a que alguien abriera, detallé el patio de la entrada, aspiré el olor a césped fresco, vi como unas florecillas amarillas se movían con el viento y sonreí al ver a dos gnomos con poses graciosas a mi lado izquierdo, cerca de la entrada. Sequé el sudor de mis manos en mis mis caderas, alisé mi falda tubo negra y verifiqué que

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD