Capítulo 16: Noticia y amenaza Un mes después… —A conciencia, los perejiles y el cilantro se parecen. —¡Claro que no! Las hojas tienen una forma distinta y el olor y sabor no es igual. —¿Qué color son las hojas de ambos?. —Bueno... Verdes... —Gracias, no hay más que agregar. —¡Eres un tramposo. Alek Zakharov! Reí al ver a Alek discutiendo con Henrieta por la apariencia de las especias, mientras se llevaba una cucharada de crema de cilantro y espárragos a la boca. Se miraba delicioso, pero yo no tenía hambre. Era poco o nada lo que se me antojaba comer. Podía ser que la comida china que había llevado Vane hace unos días, me hubiera dado malestar y me hubiera hecho daño, y por eso yo sentía deshecho mi estómago. Aún así, cuando Henrieta puso un plato con tostadas con jalea d

