Empoderamiento y firmeza —Mi Reina escuché a Juah que hará lo posible por callarte. ¡Por favor cuídate! Ahora mismo envío a dos de sus matones a buscarte a tu apartamento. —Sabía que eso iba a pasar. Me empezaría a buscar hasta bajo las piedras. Por eso había empezado a moverme de hotel de vez en cuando y prefería habitaciones que tuvieran vista a la entrada. Un periodista quiso hacerme una entrevista y aunque tenía mucho miedo de que fuese una trampa accedí. ¡Quería dar la cara! Ya era hora de empezar a exponer nuestro pensamiento. Por lo menos muchas personas me iban a reconocer como la representante de campaña de Juah. Tenía la esperanza de que se empezará a retractar de arremeter contra nosotras las putas. Habían consignas de nuestra campaña pegadas por todos lados. Sabía que mi

