—No conocía esa parte tan revolucionaria de ti. Pero lo que si se ve a leguas es que debajo de esa ropa estás muy rica. ¡Muero por tenerte! —Hacia pucheros y una cantidad de nuevas con su rostro indicando deseo. —Ya me retiré del servicio. Si me desea ahora tendrás que seducirme y ofrecerme una relación estable. Ja, ja, ja… ¡Ahora lo quiero todo! —Aunque solo bromeaba en el fondo eso era lo que deseaba. Estabilidad para mi vida sentimental, eso de un día necesitar un hombre y al siguiente renegar de las relaciones no me estaba surtiendo efectos positivos. —Me interesa. A mí nadie me quiere y si tú te arriesgas lo intentamos. Estoy cansado de viajar todo el tiempo y no tener un lugar confortable para regresar a descansar con la emoción de que alguien me esté esperando con una taza de

