El universo escuchó mi clamor. (Wilmer Rondón) Mientras conducía en dirección a Chinacota, muchas cosas pasaban por mi cabeza, verla en su coche detrás de mí me parecía algo irreal. Esa mujer lo tenía todo, aunque la conocí en un bar nada le desmeritaba. O bueno, tal vez fue porque tuve que aprender a valorar a las personas que me brindaban su cariño, quedarme huérfano de padre siendo un niño me había desorientado porque él siempre era la persona más brillante que conocía. Ya luego el nuevo esposo de mamá se convirtió en una persona cruel y humillante. No quería mal ponerlo con mi madre por eso preferí irme a vivir con la abuela y poco después cuando tuve mi mayoría de edad empecé a trabajar en lo que mi padre tanto disfrutaba. Tal vez mi sueño era ser pastelero, veterinario, bombe

