XII Esa noche era muy diferente a todas las noches que desde hacía más de 4 años ella ocupaba bailando por dinero; no solo por el hecho de que su hombre no estuviera presente, sino por el enorme sinsabor que le producía el no poder acompañarlo en ese momento tan difícil que atravesaba en su trabajo. También por haber conocido a esa Laura, que fue el gran amor de la vida del hombre que ahora empezaba a querer de una manera que no imaginaba, y que solo sería cuestión de tiempo para que amara. En ese momento, en el que movía su cuerpo sensual sobre ese tubo, pensaba que no le importaba para nada la terrible situación de Alex, solo quería estar a su lado, siendo un poco de luz en tantas sombras en las que estaba sumido desde hacía años. Ella entró a su casa, a su cama, usurpó sus sábanas y

