XL La recibieron con los brazos abiertos, más aún cuando supieron que iba cargada de regalos como si fuera un Santa. El intenso calor empezaba a disminuir un poco, igual, las niñas del cabaret siempre andaban ligeras de ropa. Las luces estaban encendidas a más no poder y la Madame arregló una mesa especial para que todas tuvieran un delicioso almuerzo de domicilio. Olivia les empezó a contar detalles de su luna de miel, ninguna, aparte de la dueña del lugar y Megan, sabían la absurda realidad de la estrella desnudista. Todas creían que todo había salido de acuerdo al itinerario, que se casó con un hombre multimillonario y se fue de luna de miel, una muy corta, debido al exigente trabajo de su esposo. —Es muy hermoso, Stans. De allá realmente no se puede traer mucho, sin embargo… hicimos

