ANYA Después de pensarlo durante un par de segundos, abrí mi boca para hablar, sinceramente no podía seguir esperando y tampoco quería hacerlo. —Estoy completamente segura, Michael, quiero pertenecer a alguien y quién mejor que solo a ti. En cuanto terminó de hablar, Michael no perdió el tiempo. Se abalanzó sobre mi boca y comenzó a besarme posesivamente. Sentí su enorme erección en mi vientre, mientras sus manos tocaban cada parte de mi cuerpo. Al igual que él, yo también me encontraba tocándolo. Quería sentirlo aún más cerca de mí, necesitaba sentir su calor, necesitaba y ansiaba probarlo y ser suya. No sé qué es lo que nos tenga preparado el destino, pero en verdad espero, que esto no sea solo calentura de una noche, sino que de verdad sea algo más. Michael terminó el beso abruptam

