ANYA Baje del auto de Anthony, con una enorme sonrisa en el rostro, sinceramente, no podía dejar de pensar en todo lo que había pasado hace solo un par de horas. Sé que se contuvo para no lastimarme y sentirme lo más cómoda posible, pero en realidad no dejo de pensar en la noche que lo vi con Lisa. Estaba a punto de llegar a casa, cuando Ellie me gritó. Volteé a verla y cambié mi rostro por completo. No puedo parecer feliz, mucho menos puedo contarle por qué me encuentro feliz, es su padre con el que me acabo de acostar. —Anya, estaba muy preocupada, ¿por qué no me llamaste? Sé lo que el pendejo de Harry estuvo a punto de hacer —me abrazó y lo hice de regreso. —Ellie, lo siento, solo quería salir de ese lugar, pero… ¿Cómo fue que te enteraste? Creí que nadie se había percatado de lo su

