Había estado perdido en sus pensamientos desde aquel encontronazo con el automóvil, pero esta vez muy pendiente de donde pisaba para no causarse un accidente. Debía ir por leche al mini mercado, por suerte justo antes de dar vuelta en una esquina se dio cuenta de que a su derecha estaba el mercado al que suele ir por lo que se devolvió. Miró a ambos lados de la carretera y se apresuró en cruzar. Entró al establecimiento donde luego de darle una sonrisa a la empleada se dirigió hasta atrás donde se encuentran los refrigeradores para sacar un galón de leche. No había nada más que le interesase y luego de pagar se dirigió a su casa sin más que ese galón de leche y sus pensamientos profundos respecto a la carta que llevaba en el bolsillo. Vive en un departamento rentado con su madre y dos he

