La ducha era increíble, sentí que me quite un peso de encima. Al salir; me envolví en una toalla que cubrió muy bien mi cuerpo, me seque el cabello para dejarlo colgado, en un perchero de hierro dejándolo que se seque; salí del baño mirando la habitación, pero no había nadie; seguro Luciano no ha regresado me encogí de hombros despreocupada que me aproxime en la cama. Pude ver un pijama compuesto por una bata de dormir negra la tomé en mis manos detallando la tela; se podía sentir que era suave y cálida también había ropa íntima del mismo color. No perdí más tiempo, ingresé de nuevo al baño, colocándome las prendas, las bragas eran nuevas, porque le quite la etiqueta que decía “Victoria Secret” según en mi país es una marca muy cara. — ¡Creó! que se excedió con esto. — Bufé por lo bajo.

