4

922 Words
Zackary — Entonces, ¿Está todo claro? — inquiro rudamente por quinta vez hacia mis chicos. Todo tiene que ir perfecto. — Sí, jefe — responden algunos de ellos al unísono. — Clarísimo — anuncia ahora Dann, mirándome seguro y con su mandívula apretada. Estabámos planeando el mayor robo visto jamás en Londres. Se trataba del Jefferson Bank, el banco con más dinero acumulado de Gran Bretaña.Hace unos meses nos llegó un chivatazo de que ese banco contaba con más de cinco millones de dólares en n***o, y esto, para un ladrón, es premio gordo. Llevámos cinco meses planeando este atraco y ahora no podíamos fallar. O salía bien o acabábamos en la trena, una de dos. Era el robo del siglo, sin duda. — Vamos a repasarlo una vez más — anuncio de nuevo. Me levanto del sucio y asqueroso sofá de Justin, y me paseo lentamente por delante de mis chicos, los cuales están sentados alrededor de una gran mesa, atentos al plan. Algunas cartas y cigarrillos medio apagados están tirados por encima, de ahí el repulsivo olor. Los observo uno por uno. — Cometer un robo no es nada fácil — empiezo tajante, paseándome por sus alrededores — Tiene sus complicaciones, cómo algunos de vosotros ya podréis saber — hablo y observo a Danny. Este me echa una mirada tranquila, lo que me alivia ya que me hace saber que está decidido y seguro de lo que vamos a hacer Danny es el que lleva más tiempo en la banda, junto conmigo. Varios robos lo he echo con él, y milagrosamente salieron bien, aunque juntos hemos vivido momentos muy malos. — En un robo, las cosas cambian deprisa — expreso firme, y ahora me detengo delante de todos ellos. Sus miradas me siguen — Se pasa del calor al frío en un soplo — sigo divulgando — Tenemos que ser capaces de pensar con rapidez, de ser mas listos que ellos. ¿Está claro? —Sí, jefe — vociferan al unísono todos. Así me gusta. Repasamos el plan unos minutos más hasta que a todos les queda claro lo que tienen que hacer. Más les vale que salga bien, porqué si no, no me hago responsable de mis actos. Llebámos meses planeando esto y debe salir a la maldita perfección. Mañana es el gran día, así que esta noche debemos descansar todos para poder rendir por la mañana. La charla acaba y cada uno se va para su casa, menos Justin, el cual se queda aquí conmigo. —Estoy un poco nervioso — anuncia este en cuanto acabo de cerrar la gran aunque sucia puerta de la entrada. Me volteo para verle y me acerco a donde él. —Todo será pan comido, hazme caso — le intento calmar y dirijo mí mano a su hombro derecho —No es nada nuevo para nosotros, nos dedicamos a eso. Observo cómo el asiente, a la vez que tensa su gran mandívula. Está inquieto, y lo entiendo, pero debemos estar serenos y concentrados hacia nuestro objetivo y dejar los nervios de lado, o nos harán una mala pasada. —Voy a fumar — indica mi amigo y me da un pequeño golpe en el brazo, para después pasar por mi lado e irse a fuera. Lo observo con la mirada hasta que desaparece. Decido irme a acostar ya que son las doce de la madrugada y no me apeteccía hacer nada. Solo podía pensar en mañana, en que saliera bien, en que nadie fallara y sobretodo, en que nadie muriera. {...} Genial, el atraco salió a la perfección. Lo sabía. Mis chicos nunca fallan. Hubo algún momento en el que las cosas se pusieron tensas, pero di la orden a mi equipo y empezaron a disparar sin pensárselo dos veces, lo que hizo que pudiéramos huir bien. Lo que me ralló un poco la cabeza fue que una chica, más concretamente la que cogí de rehén, me vio la cara al quitarme el maldito pasamontañas. Soy muy excéntrico en ese aspecto y no me gusta que nadie vea mi rostro, y menos si estoy atracando. No quería preocuparme, ya que parecía una chica decente en el momento que la vi, y es por eso que decidí cogerla de rehén y amenazarla un poco. Sería divertido. Si hubiera sido fea hubiera pasado de su auséncia completamente, pero me hizo gracia asustarla. Después de lo sucedido, no creo que aquella chica fuera a comisaría a denunciar lo que había ocurrido, y menos a describir mi cara, aunque no me sorprendería. De seguro se llevó un susto de muerte. Si no, estaba perdido, pero pensaré positivamente. Todo ha ido bien, nadie ha salido herido. Bueno, salvo Josh, el cual ha recibido un balazo en la pierna, pero él me da igual. No es mucho de mi agrado y de vez en cuando va bien que le peguen algún que otro tiro, aunque si fuera por mí ya estaría muerto. Es muy irritante y siempre quiere llevar el mando, y todo el mundo sabe que el mando lo llevo yo. — Vamos, rápido, que de seguro nos siguen — ordeno alterado en cuanto logramos salir del barrio en la furgoneta a toda pastilla y todo el dinero dentro. — Esperemos que no nos sigan — musita Justin alterado e inquieto, sin parar de mirar por la ventanilla del copiloto. — Tranquilo, si nos siguen tenemos el plan B — anuncio y nos miramos entre nosotros. El plan B consistía en intentar despistar a los policías
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD