Me puse de pie mientras pasaba una mano por mi cabello con algo de estrés. -Nada, sólo...necesito el día por hoy. Me duele la cabeza. Intenté girarme dispuesto a irme pero ella sosguvo mi muñeca, provocando que girara nuevamente a observarla. -Hey...espera.-Me miró, hablando su mirada. Con sus manos delicadamente arregló el cuello de mi camisa.-¿Tienes planes para esta noche? Quería invitarte a casa para poder hablar sobre las nuevas puertas que se te están abriendo y pasar un buen rato si quieres. Sonreí con sorna mientras Rita me miraba sin entender. -¿Acaso no te entretuvo lo suficiente para que lo invites a él? Ella tardó en entenderlo, pero finalmente me miró mientras una inevitable sonrisa se posó en su rostro. -¿Con que de eso se trata? ¿Estás celoso? Quité sus manos

