Los hombres ingresaron a la habitación principal y acostaron a Logan sobre la cama, le quitaron los zapatos y su tapado y lo dejaron con su traje ya que al sentir que lo estaban desvistiendo comenzó a protestar. — Largo… no… me toquen… solo… traigan a la prostituta —ordenó arrastrando las palabras y con su voz apenas audibles. — De acuerdo señor —contestó uno de los hombres y le hizo señas a su compañero para que abandonaran el lugar. Al bajar por las escaleras se encontraron a Thomas que ingresaba a la casa enfurecido y con el celular en la mano. — ¿No me digan que Logan está aquí ?—dijo mirando a sus dos súbditos y ellos asintieron—. ¿Ustedes quieren matar a Melissa del disgusto? Ella no puede ver a su esposo en ese estado. — Señor el jefe quería venir a la casa. — Se refería al d

