Logan llegó al departamento pasada la medianoche, estaba realmente cansado, había sido un largo día y parecía que recostarse a descansar estaba muy lejos en su lista de actividades. Dejando escapar un bostezo se quitó su abrigo, estiró un poco sus músculos para aliviar una contractura en la espalda, se sirvió un trago y trató de estar en paz solo un momento observando el paisaje desde su ventana. La vista era maravillosa, podía contemplar gran parte de la ciudad y a lo lejos muy pequeña e iluminada se encontraba la estatua de la libertad. Cansado, y casi pidiendo permiso a un pie para mover el otro llevó el vaso a la cocina y lo dejó en bacha; entonces vio que había un vaso con leche hasta por la mitad sobre la mesada, lo que le recordó que no estaba solo en su hogar y una sonrisa aparec

