Capítulo 18 – Vuelta a Casa.

1088 Words
Las horas de avión pasaron rápidas, seguía nerviosa, después de tantos meses volvería a ver a mi abuelo…Tenia demasiadas preguntar para hacerle. Sali del aeropuerto buscando un taxi que me llevara a la granja, el taxi paro, el hombre amablemente bajo y cogió la pequeña maleta que llevaba la introdujo en el maletero mientras yo subía al taxi. Ya no recordaba lo cálida que era la gente de mi pequeño pueblo…lo había echado de menos, tristeza inundo mi pequeño y lento corazón. Observaba por la ventana, el pueblo, no había cambiado nada, los campos y granjas, los cultivos, baje la ventanilla y deleite el olor a flores el aire puro y al final de ese campo se encontraba la granja de mi abuelo donde había crecido feliz…hasta que divise el granero…ahí los recuerdos amargos se agolparon haciendo que se me revolviera el estómago. El taxi paro a varios metros de la casa, le pague y se fue. Mi abuelo extrañado de ver un coche allí salió con rapidez, pero al verme a mí se quedó perplejo, me quede estática, no sabía si esa mirada seria de alegría o no…Te va a echar…ahora eres un bicho y él lo sabe…Mi subconsciente me gritaba, Vete… -Pasa hija…no te quedes ahí…-Al fin hablo, le hice caso y avancé lentamente con la maleta. Entre en esa preciosa casa…Les había costado demasiado a mis abuelos cuidarla y mantenerla…habían dejado su sueño de hacer los cultivos más grandes para que yo fuera a la universidad y venía a saldar esa deuda. -Pasa, siéntate…estarás cansada del vuelo- Esas palabras antes, hubieran surtido efecto, pero…ahora el cansancio no existía, puse una mueca de tristeza y él lo noto. - ¿Qué te trae por aquí de nuevo? - dijo sentándose en su sillón enfrente de mi…era su lugar favorito junto a mi abuela, se sentaban mientras uno leía otro veía la tele o solo se sentaban a hablar de las noticias o a contarme historias o simplemente reían de las cosas graciosas que decía mi abuelo… -Bueno…he venido a devolverte esto…-Abrí mi bolso y saqué un sobre grande, se lo tendí y lo cogió confuso…-Es el dinero de la beca y un poco más de lo que me disteis…Es tuyo…-me interrumpió de golpe, alarmado. -No...no Anya este dinero es tuyo, lo conseguimos para ti, no has terminado de estudiar, debes cogerlo-me lo tendió de nuevo, se lo negué y lo dejé encima de la mesa. - yo ya no lo necesito…- al fin no dijo nada más… - ¿Cómo estás? - Él sabía a lo que me refería. -La echo mucho de menos, como a ti…-Quite la mirada… - ¿Y tú? ...Estas muy cambiada -Me analizo el rostro, me puse nerviosa, que le diría…que me secuestraron y ahora soy una Hibrida, me meterían al loquero junto a mi madre… -Me puedes contar lo que sea…sigo siendo tu familia. - Lo sé...-No me salía nada más, quería llorar… Se levanto y se sentó a mi lado, me abrazo, era mi abuelo mi padre, me había cuidado y protegido como a nadie, me abrace a él como una niña pequeña él solo se limitó a cuidarme como siempre lo había hecho. -Tu habitación, esta igual, si quieres dormir esta lista- Me dijo añadiendo leña al fuego de la chimenea pues aquí ya hacia frio por las noches. -Gracias abuelo…de momento me quedare aquí…-Dije mirando al fuego. -Sabes…nunca pensé que estaría aquí de nuevo, cuando me vendisteis a esa gente…-hice una gran pausa, aun dolía, el me interrumpió- Yo no sabía nada Anya…tu abuela si…pero yo no- ni siquiera lo mire. -Cuando me vendieron…pensaba que no iba a volver a veros…Yo no soy la misma de antes…-Le dijo ahora mirándolo, su abuelo miro al suelo. -Se que sabes lo que soy y si no…te lo imaginas, porque sabes lo que son ellos…- dije con rabia. - No quiero saberlo Anya, eres mi nieta y eso es lo que vale. -Me sorprendió su respuesta, el me miro cansado- Solo quiero que sepas, que seas lo que seas…no te pierdas a ti misma, tienes que serte fiel y lo haz lo que sientas…- Eso me heló más, ya no podía decirle nada… -Yo no puedo resolver tus dudas…-dijo tomando mi mano. -Lo se… pero si puedes decirme porque lo hizo, ¿porque me vendió, para que quería el dinero? – mi abuelo se tensó. -Ella había conocido a alguien y bueno…la manipulaba…tu madre no estaba bien y consiguieron convencerla- Levante la mano para que parara, no quería escuchar más- No vulvas a decir que es mi madre, me iré a dormir, Buenas noches. - Mi abuelo no dijo nada más me fui de allí o la ira me consumiría de nuevo. Mañana seria otro día, me metí en la cama…estaba todo tal cual lo dejé, me puse a pensar en Stephen, mientras tocaba el regalo que me había hecho, él no podía quererme, esto era absurdo y …el beso de Nerón me había dejado tensa. Mi cabeza estaba hecha un lio, era posible querer a dos personas…pero no de la misma manera. Pase tres meses más con mi abuelo, pues quería pasar una navidad normal, después decidí que volvería junto con Nerón…vería a Stephen y seguiría aclarando más cosas en mi vida… Llego noche vieja…y recibí una llamada que me haría volver inmediatamente… Llamada entrante - Nerón. Dude por un instante en cogerlo, hacía meses que no sabía de ellos y esta llamada ahora debía ser urgente… - ¿Sí? - dije nerviosa. -Anya…-se oyó levemente, parecía cansado… - ¿Nerón que pasa? - dije con miedo esta vez. - Debes volver…los atacaron…No llegue a tiempo…- estaba llorando, balbuceaba cosas que no entendía… - ¿Donde esta Stephen? – Este no contestaba- ¡Nerón! - le chille esta vez. -El…Lo hirieron…se está muriendo…-Mi corazón se rompió en mil pedazos. Tengo que volver…
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD